Transporte mantiene tarifas, pero pide al Gobierno cumplir acuerdos sobre combustibles
El dirigente del transporte urbano Wilmer Cálix advirtió que el sector podría solicitar una revisión de las tarifas si el Gobierno no cumple los compromisos relacionados con el precio de los combustibles y el pago del bono compensatorio.
Cálix señaló que los transportistas enfrentan un incremento sostenido de sus costos de operación debido al comportamiento de los carburantes, el precio de los repuestos y otros insumos necesarios para mantener en funcionamiento las unidades.
Según el dirigente, el Estado mantiene actualmente una deuda equivalente a tres meses del bono compensatorio destinado al transporte urbano.
Reclaman cumplimiento de acuerdo sobre combustibles
Cálix sostuvo que existía un acuerdo para mantener un mecanismo de alivio sobre los combustibles y afirmó que el presidente de la República había planteado un apoyo equivalente a dos lempiras por combustible para el sector.
Sin embargo, indicó que actualmente existe incertidumbre sobre la continuidad de ese compromiso, por lo que pidió al presidente y a las autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) atender los acuerdos alcanzados.
El transportista consideró además que las diferencias recurrentes entre los gobiernos y el sector deberían resolverse mediante una transformación estructural del transporte público, en lugar de depender permanentemente de acuerdos y compensaciones temporales.
Por ahora no plantean aumento
Cálix aclaró que el transporte urbano no ha aplicado un incremento de tarifa y señaló que la prioridad del sector ha sido alcanzar una solución sobre el costo de los combustibles y recibir los pagos pendientes.
No obstante, advirtió que la posición podría cambiar en caso de que los compromisos gubernamentales no sean cumplidos.
“Al final, si el acuerdo no se cumple, nosotros solicitaremos que se haga la revisión de la tarifa y que nos paguen lo que nos adeudan”, expresó.
La advertencia se produce mientras el Congreso Nacional aprobó reformas presupuestarias que contemplan hasta L1,300 millones para subsidiar el transporte urbano durante 2026, con el propósito de mantener estable la tarifa que pagan los usuarios.
