Copeco: 5.6 millones de personas siguen bajo alerta por sequía
Alrededor de 5.6 millones de hondureños continúan residiendo en municipios bajo algún nivel de alerta debido a la intensa sequía, informaron las autoridades de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
El titular de la institución, Reinaldo Sánchez, advirtió de manera tajante que los chubascos reportados en los últimos días son insuficientes para dar por superada la crisis ambiental y humanitaria.
Actualmente, 234 de los 298 municipios del país —lo que equivale aproximadamente al 80 % del territorio nacional— se mantienen bajo esquemas de vigilancia y prevención.
La situación es especialmente crítica en 103 localidades declaradas en Alerta Roja, donde el severo déficit de precipitaciones ha impactado directamente las fuentes de agua y las capacidades de subsistencia.
El ministro Sánchez detalló que Copeco realiza evaluaciones diarias mediante el análisis riguroso de variables como los acumulados de lluvia, los días consecutivos sin agua, la disponibilidad de caudales, la producción agrícola y los indicadores de seguridad alimentaria.
A pesar de que varias regiones han experimentado precipitaciones recientemente, el funcionario instó a la población y a los sectores productivos a no bajar la guardia.
Explicó que el invierno actual se ha caracterizado por ser irregular y de intensidad variable.
RÍOS SECOS
El funcionario enfatizó que durante los recorridos institucionales constataron ríos que estaban totalmente secos y que hoy apenas muestran pequeños hilos de agua, por lo que no se puede hablar de una recuperación real hasta que el comportamiento del clima sea sostenido.
Las miradas de las autoridades y los agricultores están puestas en la segunda quincena de septiembre, un período crucial para consolidar las siembras de la cosecha de postrera.
No obstante, las proyecciones a largo plazo generan incertidumbre ya que los pronósticos sugieren que noviembre será un mes sumamente complejo, obligando a extender el monitoreo continuo de los suelos y cuencas hasta marzo de 2027.
Frente al panorama de vulnerabilidad, el Gobierno de la República activó un plan de contingencia inmediata que ya atiende a 37 de los municipios más castigados por el fenómeno, mediante una respuesta conjunta entre Copeco, la Secretaría de Desarrollo Social, agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Red Humanitaria.
La estrategia de asistencia se ejecuta mediante la distribución física de raciones de alimentos esenciales a familias en pobreza extrema y la implementación de tarjetas canjeables por productos de la canasta básica en comercios locales.
Al mismo tiempo, las autoridades coordinan la activación de brigadas preventivas de salud para mitigar el brote de enfermedades asociadas a la escasez de agua potable.
Para el organismo de protección civil, el verdadero reto no radica únicamente en que llueva, sino en evaluar si los acumulados meteorológicos de los próximos meses poseerán la capacidad estructural para recargar los acuíferos, de manera que puedan estabilizar los ciclos agrícolas y frenar el deterioro de la seguridad alimentaria en el país.
