Flagelo invisible: humo ajeno causa más de 1.6 millones de muertes al año
Las leyes restrictivas que desalojaron el cigarrillo de las oficinas, transportes y restaurantes en las últimas décadas aliviaron la presión del tabaquismo pasivo, pero el problema global sigue sin resolverse.
Un revelador estudio publicado por The Lancet Public Health señala que, en 2023, 2.710 millones de personas respiraron humo ajeno, incluidos 767 millones de niños menores de 15 años.
El impacto en la salud pública es devastador: esta exposición provocó 1,6 millones de muertes y arrebató 44,8 millones de años de vida saludable a nivel mundial en apenas un año.
FUMADORES PASIVOS
Si bien el porcentaje global de fumadores pasivos se redujo del 43,6% en 1990 al 33,9% en 2023 (un descenso del 22,2%), el crecimiento demográfico anuló este avance en términos absolutos.
Los autores del informe advierten sobre una preocupante estabilidad general, ya que el número total de afectados subió de 2.380 millones a 2.710 millones.
El panorama es especialmente crítico en África subsahariana, donde los damnificados casi se duplicaron, y en el norte de África y Oriente Próximo, con un repunte del 72%. Luisa Sorio Flor, investigadora del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, detalla que la prevalencia baja más lento de lo que crece la población en esas zonas, sumado a un incremento del tabaquismo activo, sobre todo en mujeres.
En contraste, América Latina y el Caribe lideraron las mejoras con una reducción del 38% en su prevalencia desde 1990. Por otro lado, la peor parte se la lleva el este y sudeste de Asia junto a Oceanía, registrando una exposición del 48,4%, con una alarmante brecha de género: el 59,5% de las mujeres son fumadoras pasivas frente al 37,4% de los hombres.
EL HUMO AJENO
El análisis ubica a España con una tasa de exposición cercana al 30% en 2023. Sin embargo, el dato más alarmante se concentra en la infancia: un 51% de los menores de 15 años (más de tres millones de niños) respiran este aire contaminado. Las muertes anuales vinculadas al humo ambiental en el país rondaron las 8.000 personas.
Expertos como Mónica Pérez-Ríos, de la Sociedad Española de Epidemiología, aclaran que estas mediciones operan como estimaciones debido a la escasez de datos precisos, en especial en países en vías de desarrollo.
A pesar de los márgenes de error (el cálculo oscila entre 1,3 y 2 millones de muertes globales), el mensaje de fondo es irrefutable. El tabaco es un carcinógeno sin umbral de exposición seguro, y al tratarse de una imposición involuntaria para millones de personas, el estudio funciona como una urgente llamada de atención para la salud pública internacional.
