Pérdidas eléctricas frenan competitividad de Honduras: 35 % de la energía generada no se aprovecha


Tegucigalpa, Honduras.— Honduras enfrenta uno de sus mayores obstáculos para atraer inversión y elevar su competitividad: alrededor del 35 % de la electricidad generada se pierde, una proporción que, según una investigación presentada por el académico Miguel Ángel Santos, coloca al país muy por encima de los niveles observados internacionalmente.

Santos, decano de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, presentó en el Banco Central de Honduras avances de un estudio elaborado conjuntamente con el centro de pensamiento hondureño Sendas, que analiza las razones por las que la economía nacional ha mostrado un crecimiento limitado durante las últimas décadas.

De cada 100 unidades de energía, unas 35 se pierden

Uno de los datos centrales del estudio está relacionado con la eficiencia del sistema eléctrico. Santos situó las pérdidas hondureñas en 35 % de la generación, frente a un nivel de aproximadamente 25 % para el siguiente país dentro de la comparación utilizada en la investigación. Como referencia, señaló que el estándar internacional ronda el 15 %.

El problema va más allá de las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Las deficiencias del sistema terminan trasladándose a las empresas, que enfrentan mayores costos y dificultades para competir. De acuerdo con Santos, el impacto relacionado con las pérdidas eléctricas representa alrededor del 2.4 % de las ventas de las empresas.

Datos de la ENEE correspondientes al primer trimestre de 2026 muestran una reducción respecto al año anterior, pero las pérdidas todavía se situaban en 32.1 %, equivalentes a 801.7 gigavatios hora. Al cierre de 2025 habían alcanzado aproximadamente 35 %, con un valor estimado de L21,429.7 millones. (www.elheraldo.hn)

Energía se convierte en barrera para nuevas industrias

La dimensión del problema limita especialmente la posibilidad de atraer empresas con alto consumo eléctrico. La investigación advierte que Honduras difícilmente podrá competir por industrias intensivas en energía mientras no consiga transformar el funcionamiento del sector. (Proceso Digital)

El desafío coincide con otro problema: la insuficiente disponibilidad de electricidad. En los últimos días, especialistas han estimado que la demanda real puede rondar los 2,500 megavatios, mientras la capacidad disponible se aproxima a 2,000 MW, una brecha que ha contribuido a los racionamientos.

La vulnerabilidad quedó nuevamente expuesta durante el reciente apagón regional. El comisionado de la CREE Leonardo Deras señaló que el sistema hondureño opera prácticamente al límite y carece de suficiente capacidad firme y reservas para absorber perturbaciones repentinas.

Una economía sostenida en buena medida por las remesas

El estudio del Tecnológico de Monterrey y Sendas no limita el problema al sector eléctrico. Santos planteó que Honduras ha registrado un crecimiento anual del ingreso por habitante de apenas 1.2 % durante las últimas décadas y que la migración terminó convirtiéndose en una estrategia de los hogares frente a la falta de oportunidades.

Según los datos expuestos por el académico, las remesas representan alrededor del 30 % del producto interno bruto, mientras el consumo se aproxima al 80 % del PIB, considerablemente por encima del rango internacional de 60 % a 65 % citado durante la presentación.

El diagnóstico plantea así un desafío más amplio: Honduras ha conseguido mantener determinados equilibrios macroeconómicos, pero continúa teniendo dificultades para convertir esa estabilidad en inversión, producción exportadora y empleos. Reducir las pérdidas eléctricas aparece como una de las condiciones necesarias para disminuir los costos empresariales y crear un entorno capaz de competir por nuevas inversiones.


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