Honduras mantiene estabilidad económica, pero sin transformar su estructura productiva, señala la UNAH
Honduras ha logrado mantener estabilidad en algunas de sus principales variables macroeconómicas, pero ese equilibrio no ha sido suficiente para transformar la estructura productiva, elevar sustancialmente la productividad ni ampliar el empleo formal, advierte un análisis de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El diagnóstico está contenido en el Boletín Oficial de la UNAH No. 080, de septiembre de 2026, elaborado a través del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES), que propone una estrategia para llevar al país hacia una economía sustentada en productividad, innovación, diversificación y generación de puestos de trabajo formales.
El planteamiento parte de una diferencia central: mantener estabilidad macroeconómica no necesariamente significa que una economía esté cambiando su capacidad para producir, competir y generar empleos de mayor calidad.
MÁS DEL 70 % DEL EMPLEO SIGUE EN LA INFORMALIDAD
Uno de los principales problemas identificados es que más del 70 % de la ocupación se mantiene dentro de la informalidad.
Esto limita el alcance de la protección social y refleja las dificultades de la economía para generar suficientes puestos de trabajo formales.
El IIES también identifica la dependencia de las remesas, la concentración de las exportaciones en bienes de bajo valor agregado y las restricciones fiscales e institucionales como obstáculos para una transformación económica más profunda.
A estos factores agrega deficiencias de infraestructura, pérdidas dentro del sistema eléctrico y vulnerabilidad frente al cambio climático, elementos que terminan elevando los costos de producción.
SEIS EJES PARA CAMBIAR LA ECONOMÍA
La propuesta universitaria establece seis grandes áreas: transformación productiva y diversificación; soberanía y seguridad alimentaria; empleo digno y formalización; financiamiento del desarrollo; política fiscal progresiva; y energía, infraestructura y transición verde.
La estrategia no plantea únicamente aumentar la producción existente, sino diversificarla y generar mayor valor agregado.
Para el corto plazo, los investigadores proponen orientar más crédito hacia las micro, pequeñas y medianas empresas, utilizar las compras públicas para favorecer la producción nacional, revisar las exoneraciones fiscales e implementar un programa de productividad agroalimentaria.
AGROINDUSTRIA, MANUFACTURA Y SERVICIOS DIGITALES
En el mediano plazo, la UNAH plantea fortalecer la banca de desarrollo y conectar de manera más estrecha la formación técnica y universitaria con las necesidades del aparato productivo.
Entre los sectores identificados para impulsar una mayor diversificación aparecen agroindustria, manufactura, turismo sostenible y servicios digitales.
El objetivo es que Honduras pueda avanzar hacia actividades con mayor productividad y valor agregado, reduciendo progresivamente la dependencia de una estructura concentrada en sectores tradicionales.
A largo plazo, la estrategia propone establecer un sistema nacional de innovación, mejorar la infraestructura logística y disminuir las brechas de productividad existentes entre actividades económicas y regiones del país.
INCENTIVOS A CAMBIO DE RESULTADOS
Otro componente del planteamiento está relacionado con el uso de recursos públicos para estimular determinadas actividades económicas.
El IIES propone que los incentivos otorgados por el Estado estén condicionados al cumplimiento de metas verificables y sean sometidos a evaluaciones periódicas.
También plantea mayor transparencia sobre quiénes reciben incentivos y contratos públicos.
Este enfoque permitiría evaluar si los beneficios concedidos efectivamente generan inversión, producción, innovación o puestos de trabajo, en lugar de medir la política únicamente por los recursos otorgados.
UNA POLÍTICA QUE SOBREVIVA A LOS CAMBIOS DE GOBIERNO
La propuesta identifica además un problema que trasciende las decisiones económicas inmediatas: la continuidad de las políticas públicas.
Los investigadores señalan que Honduras cuenta con instrumentos como la Visión de País y con un proceso de construcción de una Política Industrial, pero consideran necesario alcanzar un acuerdo capaz de ordenar las prioridades de desarrollo más allá de cada administración.
La transformación planteada requeriría coordinación entre Estado, empresa privada, sistema financiero, universidades, trabajadores y ciudadanía.
La discusión que abre el documento de la UNAH no se concentra, por tanto, únicamente en cuánto puede crecer la economía hondureña, sino en qué produce el país, cuánto valor agrega, qué empleos genera y si puede construir una estrategia productiva que permanezca durante varios gobiernos.
