¿Con reformas, podrá la ENEE contener pérdidas de L50 millones al día?
** Entre apagones, la estatal eléctrica debe hacer esfuerzos para contrarrestar pérdidas de L18,250 millones al año
** Se espera que las medidas contribuyan a aliviar deudas por más de L113,000 millones y rebajar intereses de más de L12,000 millones anuales
** Autoridades ya hacen contactos con banco y entes internacionales en busca de asistencia técnica y financiamiento al nuevo esquema
Por: Luis Alonso Grádiz M.
Tegucigalpa.- Apagones afectan a los abonados a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), mientras se espera que se activen las reformas aprobadas por el Congreso Nacional, frente a sus millonarias pérdidas.
Diversas fuentes refieren que la estatal eléctrica arrastra pérdidas de unos 18,250 millones de lempiras al año, y deudas acumuladas por más de 113,000 millones de lempiras, incluyendo la mora con generadores de electricidad.
El 31 de agosto pasado fue aprobada por el Poder Legislativo la Ley de Justicia Energética, que contiene las enmiendas y divide la estatal eléctrica en tres subsidiarias: generación, transmisión y distribución.
Fuentes legislativas han confiado que una vez publicada la normativa en el diario oficial La Gaceta, se puedan impulsar las modificaciones orientadas a contrarrestar o subsanar problemas estructurales que ha venido enfrentando la institución, creada el 20 de febrero de 1957, por decreto ley número 48, durante el régimen de la Junta Militar de Gobierno.
Como se ha informado, la ley está bajo un riguroso análisis jurídico y técnico en el Poder Ejecutivo antes que el presidente Nasry Asfura, proceda a su sanción y ordene la publicación oficial en La Gaceta.
Aunque el gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, aseguró a medios de prensa que no se está cambiando nada de lo aprobado, sino que afinando una ruta de trabajo para activar las enmiendas, analistas señalan que es imprescindible ejecutar cuanto antes posible las medidas que orienten el rescate de la entidad.
Según el gerente, la hoja de ruta contempla los recursos, equipos, personal y asistencia técnica necesaria para poner en marcha las nuevas disposiciones aprobadas en el Congreso Nacional.

Entre las medidas aprobadas figura la reestructuración de la ENEE, la prohibición de aumentos a la tarifa eléctrica durante seis meses prorrogables, mecanismos de condonación de mora a sectores residenciales de escasos recursos y también el combate a las millonarias pérdidas técnicas y no técnicas que agravan las finanzas estatales.
AFECTADOS POR APAGONES
Estudios señalan que los problemas de la estatal eléctrica no sobrevienen cuando el consumidor, grande, pequeño o mediano, recibe o no el servicio de energía, constantemente afectado por apagones, sino que se suman otros factores.
Para el caso, a las 11:47 de la mañana del jueves 10 de septiembre pasado se registró una falla mayor en el Sistema de Interconexión Regional, que provocó una interrupción eléctrica que afectó a Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador.
El Centro Nacional de Despacho reportó que la falla tuvo un supuesto origen en Guatemala y como resultado se afectó la interconexión eléctrica con México, ocasionando interrupciones de hasta hora y media en diferentes zonas del territorio nacional.

Guatemala perdió 435.66 megavatios de carga y la afectación regional llevó a los equipos técnicos a ejecutar acciones para recuperar de manera progresiva la estabilidad del sistema interconectado, se informó.
Voceros de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), señalan que los apagones y racionamientos de energía les causan pérdidas en promedio de 15 millones de lempiras diarios y que solo tres interrupciones durante este mes de septiembre les hicieron perder 30 millones de lempiras.
Se quejan también que el sector reporta el cierre de unos 3,000 pequeños negocios y la pérdida de 30,000 empleos debido a la crisis energética y altos costos, incluyendo que deben gastar más en combustible para plantas eléctricas, aunque los recibos de la ENEE les llegan sin rebajas por el servicio dejado de recibir.
“BOLA DE NIEVE”
A los apagones se suman varios factores, como una “bola de nieve”, que arrolla a la empresa a una asfixiante crisis que se refleja en las pérdidas técnica y no técnicas de la ENEE y que oscilan entre el 35 y 38 por ciento frente al promedio centroamericano estimado de 12 a 15 por ciento, según expertos.
Como resultado, especialistas señalan que una parte importante de los costos de la estatal eléctrica surgen desde la generación, transmisión, distribución, pérdidas técnicas, pérdidas no técnicas, subsidios, deuda y pagos pendientes.
Además, la crisis de la ENEE también afecta las finanzas del Estado, ya que en lugar de recibir recursos de la empresa, más bien debe inyectarle transferencias.
Un estudio de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), anota que entre 2022 y 2025 el Estado transfirió más de 46,422 millones de lempiras a la ENEE sin metas específicas, mecanismos de transparencia ni procesos efectivos de rendición de cuentas.
La organización de sociedad civil, fundada en 1998, señaló que el resultado de tales transferencias se tradujo en apagones constantes, tarifas elevadas, pérdidas técnicas y no técnicas, así como una limitada cobertura energética en comunidades rurales sin acceso al suministro eléctrico.
PÉRDIDAS Y DEUDAS

Durante una reciente conferencia, en el Banco Central de Honduras (BCH), el decano de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Miguel Ángel Santos, precisó que Honduras cuenta con las pérdidas eléctricas sobre generación “más altas del mundo por un porcentaje significativo”.
Maestro en administración pública por la Universidad de Harvard y doctor en economía de la Universidad de Barcelona, Santos confirmó los datos en base a un estudio próximo a ser publicado y que señala que las pérdidas eléctricas de Honduras son del 35 por ciento.
El país que le sigue tiene 25 por ciento de perdidas, en tanto que el estándar mundial es del 15 por ciento de pérdidas sobre generación eléctrica.
El estudio del Tecnológico de Monterrey en colaboración con el Think tank hondureño Sendas, subraya que las pérdidas eléctricas afectan a las pequeñas, medianas y grandes empresas.
Conforme con el estudio, los costos asociados a estas pérdidas representan cerca del 2.4 por ciento de las ventas totales de las empresas en el país.
Dentro del impacto en la economía nacional, señaló que las deficiencias e ineficiencias del sistema eléctrico impiden que el país atraiga nuevas inversiones e industrias que dependen de un suministro eléctrico intensivo y estable, frenando la productividad general, al tiempo de limitar la creación de empleos formales.
CRISIS ENERGÉTICA
De este modo, el estudio de ASJ, cuantifica que la crisis energética le cuesta al país más de 15,140 millones de lempiras al año con pérdidas diarias cercanas a 50 millones de lempiras en energía consumida, pero no pagada.
En base a estos datos, se promedia que las pérdidas de la estatal eléctrica alcanzan los 350 millones de lempiras a la semana, más de 1,500 millones al mes y 18,250 millones al año.
En cuanto a las deudas, la ENEE reportaba una mora acumulada de 113,500 millones de lempiras a comienzos de 2026. En este contexto, se indica que más de 15,400 millones de lempiras de esa deuda son obligaciones con generadores privados.
Solo en intereses anuales, más de 12,000 millones de lempiras se asocian a la mora de la empresa, según los mismos prorrateos.
“En los últimos años, la ENEE ha acumulado deudas que superan los 110,000 millones de lempiras, una situación que representa un problema grave no solo para la institución”, corroboró a medios el economista Sergio Zepeda, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
“Estamos hablando de recursos que se han perdido durante décadas y que hoy afectan directamente las finanzas públicas y la capacidad del Estado para invertir en áreas prioritarias”, indicó Zepeda, para remarcar que “el principal problema radica en las pérdidas técnicas y no técnicas dentro del sistema eléctrico”.
RECUPERAR PÉRDIDAS
Antes que el Congreso Nacional aprobara la Ley de Justicia Energética, la ASJ presentó el 19 de mayo, por medio del especialista en energía Edgard Aguilar, la iniciativa Potencia Honduras, como una hoja de ruta de 48 meses con cuatro acciones estratégicas para fortalecer la regulación técnica, introducir mecanismos de competencia y despolitizar la administración del sistema energético nacional.

Las acciones enunciadas por la Asociación son: reducción de pérdidas técnicas y comerciales (35% del sistema) mediante la revisión de circuitos críticos y control del hurto de energía, la separación operativa y administrativa de las funciones de generación, transmisión y distribución de energía para introducir competencia. Este componente ya figura en las reformas aprobadas.
Igualmente, la tercera medida planteada es el fortalecimiento regulatorio y profesionalización, gestionando la ENEE con personal técnico calificado, basado en datos y libre de injerencias políticas partidarias.
En cuarto lugar, la sostenibilidad financiera para contener el endeudamiento estatal y el déficit fiscal derivado de transferencias sin metas de rendimiento, algo que permitiese liberar fondos para inversión social en salud, educación e infraestructura pública.
Conforme con esas proyecciones, el plan facilitaría un ahorro fiscal acumulado superior a 144,000 millones de lempiras en los próximos diez años, rebajando en más de 99,000 millones la deuda acumulada de la estatal eléctrica para 2035.
Aprobada la Ley de Justicia Energética que contiene las reformas, la ASJ destacó la acción legislativa, pero señaló que la entrada en vigor de la normativa no representará el final de la crisis, sino el inicio de una etapa que deberá estar marcada por transparencia, cumplimiento de plazos y resultados verificables.
COMBATIR ROBO DE ENERGÍA

Uno de los especialistas en el tema es el doctor en energía y docente de la UNAH, Dennis Rivera, quien sostiene que el Estado debió sanear financieramente la estatal eléctrica antes de abrir las compuertas del mercado energético a la competencia libre.
Para el académico, las centrales hidroeléctricas públicas más eficientes del país (El Cajón, Cañaveral y Río Lindo), bajo manejo de la subsidiaria de Generación, quedaron amarradas por contrato durante diez años a la subsidiaria de Distribución.
En su análisis, la ENEE Distribución tendría que absorber por completo la mora histórica y un agresivo índice de pérdidas técnicas y no técnicas que ronda el 38% de la electricidad producida.
El experto señaló que la normativa dejó un vacío crítico: la urgente necesidad de crear o contratar una empresa especializada que se dedique a la recuperación agresiva de la mora histórica y a combatir judicial y técnicamente el robo descarado de energía.
A su juicio, sin un brazo ejecutor que ponga freno a los “ladrones de energía”, las pérdidas arrastrarán los flujos públicos y las plantas estatales terminarán generando electricidad solo para cubrir la impunidad del hurto.
Rivera, subrayó que “siempre he recomendado que ahí es donde ocupamos a la empresa privada, una empresa solo para recuperar pérdidas, contratada con los accesos al sistema de facturación para que esa empresa junto con los militares y la Fiscalía pudieran llegar donde la gente que está hurtando y levantar un acta de comisión de delito”.
PRUEBA DE FUEGO
Cuando el mismo Fondo Monetario Internacional (FMI), también ha señalado las pérdidas eléctricas como un problema fuerte, los analistas consideran que la prueba de fuego de las reformas será observar una reducción sostenida de las mismas, una mejora de la situación financiera de la ENEE, así como un suministro más confiable para hogares y empresas.
Algo que sí contempla la nueva ley es que para la reducción de pérdidas se establece una amnistía de tres meses destinada a que usuarios con conexiones ilegales regularicen su situación. Luego, podrán aplicarse controles más estrictos y sanciones contra quienes continúen incurriendo en el robo de energía.

Al respecto, el gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, afirmó que la estatal ha conseguido reducir su déficit mensual de unos 1,300 millones a 1,100 millones de lempiras. A fines de julio pasado, el funcionario también había señalado que las pérdidas rondaban los 40 millones de lempiras diarios.
Ante las deudas con proveedores, el Presupuesto General de la República de 2026 autoriza a la ENEE a ejecutar operaciones de financiamiento de hasta 2,000 millones de lempiras, como la colocación de bonos y mecanismos de gestión de pasivos.
Peña Panting, señaló que otro de los problemas pendientes es la deuda acumulada por instituciones del Estado con la ENEE, cuyo monto heredado es de unos 9,000 millones de lempiras. Así, indicó que la Secretaría de Finanzas (Sefin), ejecuta un proceso de regularización de estos compromisos para reducir los atrasos y aliviar la presión financiera sobre la estatal eléctrica.
El gerente fue parte de la comisión que acompañó al presidente Nasry Asfura, con motivo de su disertación ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, Estados Unidos, donde sostuvo reuniones con altos cargos de bancos y organismos internacionales para identificar asistencia técnica y posibles fuentes de financiamiento.
“No se está cambiando nada de la ley. Ahora lo que sí hemos estado haciendo es mucha reunión con los multilaterales, reunión dentro del Gabinete, todo para ver cómo vamos a operativizar la ley”, apuntó.
“Se ha avanzado muchísimo, ya hay una ruta crítica, hay tiempos, ya arrancó la comisión interna que manda la ley, ya hubo reunión con los multilaterales para ver todas las asistencias técnicas, para empezar a diseñar cuáles son las necesidades de inversión más grandes”, refirió.
Peña Panting, sostuvo que “ahorita que estuvimos también en Nueva York, se hicieron sentadas con los multilaterales y con banca internacional (como Citibank NY) para encontrar los recursos necesarios para toda esta operación”.
Aunque según el funcionario, las reformas no establecen favoritismo hacia una tecnología específica para la generación y la compra de energía mediante subastas, lo más seguro es que el respaldo internacional será preponderante para un eficaz rescate de la ENEE y eso deberá medirse en indicadores específicos.
