“No solo afecta a los transportistas”: Cohep alerta del impacto de los combustibles en los hogares
El incremento en los precios de los combustibles no afecta únicamente al transporte, sino que está elevando los costos de producción y ejerciendo presión sobre diferentes actividades económicas del país, advirtió la presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Anabel Gallardo.
La dirigente empresarial pidió a los sectores afectados buscar mecanismos de diálogo y hacer un uso más racional de los combustibles ante un escenario internacional de precios elevados.
“Los combustibles nos están impactando a todos, no solo a los transportistas que transportan combustibles o materias primas, todos los hondureños estamos sufriendo el impacto”, expresó.
PIDE DIÁLOGO Y EVITAR BLOQUEOS
Gallardo hizo un llamado particularmente a los transportistas para establecer una mesa de diálogo en la que puedan analizarse posibles ajustes y alternativas frente al incremento de los carburantes.
Al mismo tiempo, pidió que las protestas no impidan la libre circulación de la población.
Su planteamiento se produce en momentos en que diferentes sectores han expresado preocupación por el impacto que los combustibles están teniendo sobre sus costos de operación.
EL IMPACTO LLEGA HASTA LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS
La presidenta del Cohep señaló que Honduras depende de productos importados utilizados en diferentes actividades productivas, incluyendo materias primas agrícolas, productos veterinarios y alimentos balanceados.
Los combustibles forman parte de esa dependencia y sus incrementos terminan trasladándose a diferentes eslabones de las cadenas productivas.
Gallardo aseguró además que los fertilizantes han registrado incrementos cercanos al 100 %, situación que, sumada al encarecimiento de los combustibles y a los efectos de la prolongada sequía, habría llevado a pequeños productores a abstenerse de sembrar.
MAYORES COSTOS PUEDEN TRASLADARSE A LOS PRECIOS
Gallardo sostuvo que el sector privado pretende mantener la producción y disponibilidad de alimentos, pero advirtió que los incrementos en los costos terminan ejerciendo presión sobre los precios que paga el consumidor.
“Creo que es mejor pagar un poco más por estos alimentos a no tenerlos disponibles a la dieta del pueblo hondureño”, manifestó.
El planteamiento empresarial pone el foco en un efecto que va más allá del precio pagado en las estaciones de servicio: cuando aumenta el combustible también pueden incrementarse los costos de movilizar materias primas, producir y transportar alimentos hasta los mercados.
Por ello, Gallardo insistió en que la respuesta a la actual situación debe pasar por el diálogo entre los sectores afectados y la búsqueda de alternativas que permitan reducir el impacto sobre productores, empresas y consumidores.
