Exasesor de Trump propone enjuiciar a altos cargos de Nicaragua por sus vínculos con Irán
El exasesor de seguridad nacional de Donald Trump, Todd Bensman, propuso que Estados Unidos presione al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo para romper sus relaciones con el gobierno de Irán, enemigo de guerra de Washington.
Bensman advirtió que, si no lo hace, Washington debería impulsar imputaciones contra altos funcionarios nicaragüenses por presunto apoyo material al terrorismo.
Bensman formuló la propuesta en un informe publicado por la conservadora Fundación Heritage, titulado “Es hora de poner fin a la larga relación entre Irán y Nicaragua”.
El documento sostiene que Nicaragua se ha convertido en un punto estratégico para la actividad iraní en América Latina y reclama una revisión de la política estadounidense hacia Managua.
Propone presión diplomática y sanciones
El investigador plantea que la Administración Trump utilice su influencia para conseguir que Ortega termine la relación con Teherán y revierta la concentración de poder de su régimen.
Según el informe, mientras Nicaragua mantenga esos vínculos, Washington debería advertir a sus dirigentes que trabajará para “imputar a altos cargos del régimen nicaragüense por delitos de apoyo material al terrorismo”.
Bensman también recomienda cerrar la embajada iraní en Managua, eliminar las facilidades migratorias para ciudadanos iraníes y expulsar a funcionarios de ese país vinculados con su régimen.
Entre las medidas económicas contempla imponer restricciones comerciales, suspender las exportaciones estadounidenses de petróleo a Nicaragua, promover la salida del país del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR) y limitar los canales para el envío de remesas.
Una alianza reactivada con Ortega
Nicaragua e Irán establecieron relaciones diplomáticas en 1979, tras el triunfo de la revolución sandinista, pero el vínculo perdió intensidad durante los Gobiernos de los años noventa.
Ortega retomó el poder en 2007 y reactivó la relación con Teherán.
Desde entonces, altos funcionarios de ambos países han impulsado acuerdos de cooperación y visitas oficiales. En 2012, Ortega calificó a ambos procesos políticos como “revoluciones gemelas”.
El entonces presidente iraní Ebrahim Raisi visitó Managua en junio de 2023 para reforzar los vínculos bilaterales. En 2026, funcionarios nicaragüenses continuaron participando en actos oficiales iraníes, incluso después del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
