A la vista nuevos servicios migratorios


** Viene la identificación biométrica de migrantes fallecidos

**Carnet de residencia digital y nuevas oficinas de atención

Por: Misael Colindres |

Resolver en dos días un trámite que antes podía tardar hasta tres meses, obtener un pasaporte de emergencia en un aeropuerto o disponer de un carné de residencia digital son parte de las mejoras que el Instituto Nacional de Migración (INM) ha anunciado durante 2026, aunque la modernización todavía enfrenta desafíos.

Los cambios se concentran en cinco áreas: agilización administrativa, digitalización, emisión de pasaportes, ampliación territorial y atención humanitaria. En cada una existen resultados anunciados, pero también tareas pendientes para mejorar la atención a hondureños y extranjeros.

La institución ha divulgado cifras sobre documentos emitidos, expedientes atendidos y personas asistidas. Sin embargo, no ofrecen un balance consolidado de inversión, cobertura y calidad de los servicios.

BUROCRACIA

Uno de los principales avances se produjo en Secretaría General, donde algunos procedimientos que tardaban hasta tres meses comenzaron a resolverse en un máximo de dos días.

El INM informó en agosto que había atendido más del 70 % de una mora administrativa cercana a 3,800 expedientes, acumulados por retrasos en la tramitación de solicitudes.

La mejora supone una reducción importante de los tiempos para los usuarios. No obstante, el porcentaje divulgado indica que todavía quedaba una parte de los expedientes por resolver al momento del informe.

El desafío será evitar que vuelva a acumularse la mora. Para ello, Migración necesita mantener un registro público de solicitudes recibidas, casos resueltos y tiempos reales de atención.

La institución también prepara el Sistema Integral de Migración (SIM), con el propósito de extender servicios de Secretaría General a otras oficinas. Su puesta en funcionamiento y alcance nacional siguen pendientes de confirmación.

DOCUMENTOS DIGITALES SIN CIFRAS SOBRE SU UTILIZACIÓN

La modernización tecnológica dio un paso en julio con la integración anunciada del Carné de Residencia Digital a la Billetera Electrónica Nacional BIEN V3.

El servicio está dirigido a más de 20,000 extranjeros residentes en Honduras y busca facilitar su identificación mediante herramientas digitales y verificación biométrica.

La medida podría simplificar gestiones bancarias, comerciales y administrativas. Sin embargo, el INM no precisa cuántos residentes han activado el documento.

La modernización también alcanza los controles migratorios en aeropuertos, donde se han anunciado avances en equipamiento tecnológico.

El punto pendiente es conocer cuánto se ha invertido, qué terminales cuentan con los nuevos sistemas y cuáles han sido los resultados en los tiempos de revisión de viajeros.

La protección de datos personales representa otro desafío, especialmente por el uso de información biométrica. El INM deberá garantizar mecanismos de seguridad y procedimientos para corregir errores de identificación.

PASAPORTES EN AEROPUERTOS

Los viajeros que enfrentan problemas urgentes con sus documentos cuentan con centros de emisión de pasaportes en Palmerola, Ramón Villeda Morales y Toncontín.

Durante los primeros 90 días de funcionamiento, estas oficinas emitieron más de 950 pasaportes, según el balance institucional presentado en julio.

Palmerola y Villeda Morales ofrecen atención permanente, mientras Toncontín opera en horario diurno.

El servicio evita que determinados pasajeros deban trasladarse a otras instalaciones para resolver una emergencia antes de viajar.

Sin embargo, la cantidad de documentos emitidos no permite establecer si la capacidad instalada responde a toda la demanda.

Para evaluar el servicio hacen falta cifras sobre solicitudes rechazadas, tiempos de espera y costos de operación. También no hay información si existen planes para ampliar esta modalidad a otras terminales.

NUEVAS OFICINAS NO RESUELVEN TODA LA BRECHA TERRITORIAL

En septiembre, Migración amplió su presencia en Nahuaterique, La Paz, con una oficina que ofrece captura de pasaportes, prórrogas y trámites para extranjeros.

La apertura representa una alternativa para comunidades fronterizas cuyos habitantes deben recorrer largas distancias para realizar gestiones administrativas.

Ese mismo mes, el INM anunció la inauguración de un Centro de Control de Menores en San Pedro Sula, destinado a fortalecer la atención de procedimientos migratorios relacionados con niños y jóvenes.

También se encuentra en evaluación una oficina en Roatán, mientras el SIM podría permitir que otras delegaciones atiendan trámites actualmente concentrados en determinadas sedes.

La descentralización, sin embargo, no depende únicamente de abrir instalaciones. Las oficinas necesitan personal, equipos y facultades para resolver solicitudes sin remitir continuamente a los usuarios hacia Tegucigalpa o San Pedro Sula.

Migración aún debe presentar un diagnóstico público que identifique las regiones con mayor demanda insatisfecha y los servicios que necesitan ampliarse.

ATENCIÓN HUMANITARIA, PERO FALTA EVALUAR SUS RESULTADOS

Los Centros de Atención al Migrante Irregular (CAMI) de Danlí y Choluteca atendieron a 3,917 personas entre enero y el 25 de junio de 2026.

Las instalaciones proporcionan alojamiento temporal, alimentación, asistencia médica, artículos de higiene y orientación legal a migrantes en tránsito.

Aunque la cifra refleja la actividad de estos centros, no permite conocer la capacidad disponible, el costo por persona atendida ni el seguimiento de los casos que requieren protección especial.

La atención a menores de edad, mujeres embarazadas y personas con problemas de salud demanda protocolos específicos y coordinación con otras instituciones.

En octubre, el INM también inició conversaciones con Cancillería, el Registro Nacional de las Personas y el Comité Internacional de la Cruz Roja para fortalecer la identificación de migrantes fallecidos mediante huellas dactilares.

La iniciativa continúa en fase de coordinación. Su implementación requerirá procedimientos claros para el manejo de datos, la identificación de personas y la comunicación con sus familiares.

MODERNIZACIÓN SIN UN BALANCE COMPLETO DE INVERSIÓN

Los anuncios del INM muestran cambios en la prestación de servicios, pero las publicaciones de su sala de prensa no permiten determinar cuánto ha costado la modernización durante 2026.

No se dispone en esos comunicados de un desglose sobre adquisición de equipos biométricos, desarrollo de plataformas digitales, funcionamiento de oficinas aeroportuarias o apertura de nuevas instalaciones.

La información también resulta insuficiente para distinguir qué proyectos comenzaron este año y cuáles corresponden a iniciativas de administraciones anteriores.

Contar con esos datos permitiría comparar los recursos utilizados con los beneficios obtenidos por los ciudadanos y establecer prioridades para futuras inversiones.

EL RETO SERÁ SOSTENER LAS MEJORAS

La reducción de tiempos administrativos y la emisión de pasaportes en aeropuertos constituyen resultados concretos de la gestión migratoria.

La digitalización y la ampliación territorial, por su parte, abren posibilidades para reducir desplazamientos y simplificar procedimientos.

Pero la continuidad de estas mejoras dependerá de presupuestos, mantenimiento tecnológico, capacitación del personal y capacidad de respuesta ante una demanda creciente.

La institución también enfrenta el desafío de publicar en su sitio web oficial o sala de prensa indicadores que permitan medir la satisfacción de los usuarios, la duración de los trámites y el funcionamiento de las nuevas herramientas.


Previous post El PSG se impone 4-2 al Barça y le asesta la primera derrota
Next post Millonario aporte de Unión Europea al desarrollo industrial de Honduras