Advierten riesgo para la producción de maíz, frijol y arroz por falta de financiamiento
Tegucigalpa, Honduras. — El sector agropecuario hondureño necesitará alrededor de 5,000 millones de lempiras en financiamiento durante 2027 para sostener la producción de maíz, frijol y arroz en los ciclos agrícolas de primera y postrera.
La estimación fue planteada por el exdirector ejecutivo de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), Guillermo Cerritos, quien advirtió sobre la necesidad de garantizar créditos oportunos y mecanismos de protección frente a los riesgos climáticos.
Según Cerritos, únicamente para los cultivos de maíz y arroz durante el ciclo de primera se requieren entre 2,000 y 2,300 millones de lempiras, recursos indispensables para financiar las actividades productivas.
CUESTIONAN BAJA INVERSIÓN EN AGRICULTURA
El representante del sector agropecuario señaló que la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) recibe aproximadamente el 1.33 % del Presupuesto General de la República, una asignación que considera insuficiente frente a las necesidades del campo.
También cuestionó que los 100 millones de lempiras destinados al seguro agrícola todavía no se hayan traducido en beneficios concretos para los productores.
Esta situación mantiene a los agricultores expuestos a pérdidas económicas provocadas por sequías, inundaciones y otros fenómenos naturales.
ADVIERTEN RIESGOS CLIMÁTICOS PARA 2027
Cerritos expresó preocupación por la posible incidencia del fenómeno de El Niño durante mayo y junio de 2027, que podría afectar las condiciones de producción agrícola.
Sin embargo, la intensidad y los efectos de ese fenómeno todavía dependerán de la evolución de las condiciones climáticas.
¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO?
La falta de financiamiento podría limitar la siembra, reducir las cosechas y aumentar la dependencia de importaciones de granos básicos.
Cerritos pidió al Gobierno anticiparse al próximo año agrícola mediante programas de crédito accesible y seguros que permitan proteger la inversión de los productores.
El desafío será asegurar los recursos antes del inicio de los ciclos de siembra para evitar que los problemas financieros comprometan el abastecimiento nacional de alimentos.
