Daniel Ortega tiene 66 días sin aparecer públicamente en Nicaragua


El dictador Daniel Ortega cumple este domingo 66 días sin comparecer en público, el período de ausencia más prolongado que se le ha documentado, según registros de medios independientes como Confidencial.

El medio, que opera desde el exilio bajo la dirección del periodista Carlos Fernando Chamorro, contabilizó 264 apariciones públicas del gobernante entre enero de 2018 y noviembre de 2026.

Los datos muestran una caída sostenida tras las protestas antigubernamentales de abril de 2018. Desde entonces y hasta 2025, Ortega promedió 26 actos públicos de enero a octubre de cada año.

En cambio, en el mismo período de este año solo ha encabezado 11 y en todas ellas se ha visto deteriorado físicamente, más lento que de costumbre y con evidente declive cognitivo en sus discursos ya erráticos, repetitivos y colmados de falacias.

Ausente en fechas clave

Además, el dictador faltó este año a conmemoraciones que antes presidía de rigo, como el desfile del Ejército, el aniversario de la policía bajo su servidumbre.

Tampoco asistió al natalicio de Carlos Fonseca, fundador del gobernante Frente Sandinista (FSLN), cuyo hijo, Carlos Fonseca Terán, permanece bajo arresto por órdenes de la cruel co-dictadora, Rosario Murillo.

El octogenario dictador se ausentó además, por primera vez, de las fiestas patrias. Sus hijos Camila y Maurice Ortega Murillo recibieron en su lugar la Antorcha de la Libertad y presidieron los actos públicos.

Asimismo, el viejo caudillo no viaja fuera de Managua desde 2019. De sus 264 actos, 71 se celebraron en el Centro de Convenciones Olof Palme, un recinto cerrado, y 42 en su residencia de El Carmen, que funciona también como despacho.

Sus períodos de ausencia crecieron de 37 días antes de 2020 a 52 en 2025 y a 66 en la actualidad. Tras algunas reapariciones, el dictador mostró cambios físicos visibles, lo que alimenta especulaciones sobre su salud.

El ascenso de Laureano

Mientras tanto, su hijo Laureano Ortega Murillo asume funciones diplomáticas y comerciales. Desde 2023 ha recibido más de 30 “plenos poderes” para firmar acuerdos en nombre de sus padres, sobre todo con Rusia y China.

Por otra parte, un estudio del investigador Gil Guerra, del Hudson Institute, constató que Rosario Murillo, esposa del dictador y autonombrada “copresidenta”, menciona cada vez menos a Ortega y más a Laureano en sus discursos diarios.

La última salida de Ortega al extranjero ocurrió el 10 de enero de 2025, cuando asistió en Caracas a la investidura de Nicolás Maduro.

Tras la captura de Maduro por Estados Unidos en enero de 2026, Cuba queda como su único destino posible, según Confidencial, pero tampoco se le ha visto por allá.

Otra vez los rumores

Al igual que en sus otras ausencias prolongadas, los rumores sobre la salud y estado mental del dictador han salido de nuevo a redes sociales y portales de noticias.

Desde hace más de una década circulan versiones, nunca confirmadas por el Gobierno, de que Ortega padece lupus eritematoso sistémico, insuficiencia renal crónica y problemas cardíacos.

Medios locales relacionan esas versiones con su costumbre de presidir actos casi siempre de noche y algunos rasgos de inflamación en su rostro.

Por su parte, el excomentarista político nicaragüense Jaime Arellano, residente en Estados Unidos, aseguró que el mandatario permanece internado en el Hospital Militar de Managua en delicado estado de salud.

Ninguna fuente oficial ha confirmado esa versión, que tampoco ha podido verificarse de forma independiente, tal como ha ocurrido en otros momentos.


Previous post Policía muere de un disparo durante persecución en Roatán