El fenómeno de El Niño provocará sequías y menos lluvias en Centroamérica en 2026
El fenómeno climático de El Niño afectará el comportamiento de las lluvias en Centroamérica durante 2026, con sequías prolongadas, aumento de temperaturas y riesgos para la seguridad alimentaria, según informes de instituciones meteorológicas de la región.
En Guatemala, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) advirtió que el evento impactará la temporada lluviosa entre mayo y octubre, con períodos secos que podrían afectar la producción agrícola y el acceso a alimentos.
De acuerdo con los pronósticos, el fenómeno comenzaría a manifestarse en mayo y se mantendría durante junio y julio, alterando el patrón normal de precipitaciones en el país.
En El Salvador, el ministro de Medio Ambiente, Fernando López, confirmó que los efectos de El Niño se percibirán desde julio, con una canícula más prolongada y sequías meteorológicas más intensas en distintas zonas del territorio.
“Este año, tendremos el fenómeno de El Niño a partir del mes de julio. Podríamos tener una canícula de mayor duración, sequía meteorológica fuerte en algunos municipios y también aumento en las temperaturas. Hay riesgo de sequía, menos agua en el suelo, menos agua en los ríos, menos cultivos, aunque los efectos no son iguales en todo el país. Con esto no estamos diciendo que vaya a haber ausencia total de lluvia, siempre vamos a tener lluvia, riesgo de huracanes o de tormentas tropicales que nos afecten directa o indirectamente”, aseguró el ministro de Medio Ambiente, Fernando López
El funcionario reiteró que “En El Salvador, a partir de julio de 2026, podríamos tener una canícula de mayor duración y sequías meteorológicas más fuertes o severas”, además de un inicio anticipado de este período, especialmente en la zona oriental del país.
“La canícula es una disminución de lluvia que sucede, generalmente, en julio. Para 2026 se prevé un inicio temprano de este periodo, sobre todo en la zona oriental. Se estiman dos episodios, uno en el mes de julio y el otro en agosto”, explicó López
Efectos desde junio
En Honduras, las autoridades indicaron que el país se encuentra en una fase de transición hacia El Niño, con posibles efectos a partir de junio. El director de Alerta Temprana de Copeco, Juan José Reyes, señaló que, aunque no se prevé un evento extremo, se mantienen acciones de preparación junto al sector agrícola.
Nicaragua también anticipa una reducción en las lluvias. Según el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, el invierno iniciará entre finales de mayo y principios de junio, con una disminución de entre 17 % y 23 % en las precipitaciones, además de una distribución irregular en todo el país.
En Costa Rica, el Instituto Meteorológico Nacional proyecta una reducción de entre 10 % y 30 % en las lluvias, junto con un incremento en las temperaturas.
“Existe una alta probabilidad de que se desarrolle un evento del fenómeno El Niño en el segundo semestre de este año que podría llegar a tener un impacto fuerte en Costa Rica”, indicó su director, Werner Stolz.
Por su parte, en Panamá, las autoridades aclararon que aún no se confirma un evento de gran intensidad, aunque existe entre 60 % y 70 % de probabilidad de desarrollo entre julio y agosto, con temperaturas superiores al promedio en el Pacífico ecuatorial.
Las instituciones coinciden en que El Niño podría extenderse entre 12 y 18 meses, por lo que mantienen vigilancia constante ante sus posibles efectos en la región, especialmente en sectores sensibles como la agricultura y el abastecimiento de agua.
