*** Se trabaja en una normativa de vivienda vertical en el esquema social y para eso ya hay mesas técnicas.
** Banhprovi continuará administrando fondos de vivienda mientras entra en operación Fonvivienda como rectora de la política habitacional
**El Gobierno habilita una ventanilla única para agilizar los trámites de los desarrolladores de proyectos.
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Por: Misael Colindres
Con un déficit habitacional que supera 1.5 millones de casas, Honduras busca ampliar el acceso a hogares mediante bonos, subsidios, créditos y proyectos verticales, aunque persisten barreras como el acceso al financiamiento, la limitada oferta de vivienda social y la burocracia que enfrenta el sector constructor.
La Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos (SEVIAH), Francis Argeñal, explicó a CONTEXTOHN el Plan Nacional de Inclusión Financiera para Vivienda, el cual busca enfrentar una de las principales barreras para las familias hondureñas: el acceso al crédito formal.
Honduras enfrenta una brecha habitacional estimada en 1.5 millones de hogares. De ese total, unos 640,000 hogares presentan un déficit cuantitativo y requieren una vivienda nueva.
Otros 960,000 hogares, equivalentes al 60 % del déficit, necesitan mejorar o ampliar las viviendas que ya poseen.
Al respecto, la funcionaria señaló que el plan contempla bonos directos para apoyar el pago de la prima y subsidios aplicados a las cuotas de los créditos hipotecarios.
El apoyo a las cuotas podría extenderse hasta por 10 años, dependiendo de las condiciones de cada crédito y de cada familia.
«La estadística nos dice que los años más difíciles son los primeros 5 años. En ese sentido, el gobierno ha tomado la determinación de no solo apoyar durante 5 años, sino apoyar en un horizonte de hasta 10 años», subrayó la funcionaria.
Subsidios y financiamiento
El Plan plantea una combinación de subsidios, garantías y financiamiento de largo plazo para facilitar el acceso a vivienda a familias que actualmente no pueden obtener un crédito bajo las condiciones tradicionales.
Uno de los mecanismos propuestos es el Bono Directo de Capital (BDC), destinado a reducir el monto de la prima y el financiamiento requerido.
El bono sería mayor para los hogares con menores ingresos y disminuiría conforme aumente el nivel de ingresos. Para vivienda nueva unifamiliar contempla aportes de hasta 45,000 lempiras, mientras que para vivienda multifamiliar el apoyo podría alcanzar 82,500 lempiras.
La propuesta también incorpora el Subsidio Diferido a la Cuota (SDC), mediante el cual se plantea reducir el pago inicial del crédito y aumentar gradualmente la cuota, vinculándola con el crecimiento esperado de los ingresos familiares.
Secretaria de Vivienda y Asentamientos Humanos, Francis Argeñal
Vivienda nueva y mejoramientos
El plan no se concentra únicamente en la construcción de viviendas nuevas. Para los hogares que necesitan mejorar o ampliar sus viviendas, plantea un esquema de microcrédito y bono de capital.
El crédito para obras tendría un límite de hasta 300,000 lempiras, con un bono de hasta 45,000 lempiras, equivalente al 15 % del crédito, además de una garantía sobre parte del saldo.
La propuesta también contempla la denominada vivienda productiva, que combina vivienda y actividad económica en un mismo financiamiento.
En este esquema se integrarían el bono de capital, el subsidio a la cuota y la garantía de confianza. Para vivienda productiva nueva se plantea un valor de hasta 950,000 lempiras y un bono de hasta 95,000 lempiras.
Vivienda vertical
Otra de las apuestas de la política habitacional es el desarrollo de vivienda vertical de carácter social, especialmente en ciudades con alta expansión urbana como Tegucigalpa y San Pedro Sula.
La Secretaría trabaja en la elaboración de una normativa específica para este tipo de proyectos y desarrolla mesas técnicas con la Alcaldía del Distrito Central.
El modelo contempla mayores bonos y subsidios para las soluciones habitacionales verticales, con el propósito de incentivar tanto la inversión de los desarrolladores como el interés de las familias.
«En este momento estamos desarrollando diferentes mesas técnicas de trabajo porque estamos construyendo la normativa de vivienda vertical en el esquema social, porque vamos a desarrollarlo de la mano de la alcaldía del Distrito Central y un pilotaje en la ciudad de San Pedro Sula», destacó.
Agilizan trámites para constructores
La baja oferta de vivienda social es otro de los problemas que el Gobierno busca atender.
«Quiero hacer un llamado a los desarrolladores de vivienda social para que puedan abocarse a nuestras instituciones y registrar sus proyectos habitacionales», dijo Argeñal.
De acuerdo con la Secretaría, los desarrolladores han enfrentado dificultades relacionadas con la tramitología y los procesos para obtener permisos y licencias, situación que ha desincentivado la construcción de proyectos dirigidos a familias de menores ingresos.
Para reducir estas barreras se impulsa una ventanilla única de facilitación de trámites, acompañada de asistencia técnica para acelerar los procesos administrativos.
La Secretaría informó que la ventanilla ya está habilitada en sus instalaciones y convocó a los desarrolladores de vivienda social a registrar sus proyectos y gestionar sus procesos ante las instituciones correspondientes.
La estrategia busca que una mayor oferta de vivienda social se traduzca también en actividad para el sector construcción, generación de empleo y movimiento de otras áreas vinculadas a la cadena de valor habitacional.
Meta: 500 mil hogares
La propuesta establece como visión atender a más de 500,000 hogares en un período de 15 años.
Para la etapa inicial de 2026 a 2030 se proyecta beneficiar a 120,276 hogares, mientras que en el régimen pleno se plantea alcanzar un ritmo de 31,372 hogares atendidos por año.
El documento vincula esta expansión habitacional con una mayor actividad de la construcción, generación de empleo y formalización de la economía.
La propuesta estima una inversión acumulada de 21,857 millones de lempiras durante 15 años y un flujo fiscal de 2,496 millones de lempiras anuales en el régimen pleno.
Según las estimaciones presentadas, el aporte fiscal neto anual representaría alrededor del 0.24 % del PIB, después de considerar un retorno tributario proyectado de 16.8 %.
El plan también contempla incentivos para la denominada vivienda media, con financiamiento de hasta 4 millones de lempiras para hogares con ingresos de hasta siete salarios mínimos.
La propuesta establece tasas graduales que comenzarían en 7.5 % durante el primer año y aumentarían progresivamente hasta 10 %, con plazos de entre 10 y 30 años.
Más de 800 viviendas focalizadas
La Secretaría también informó avances en el programa de vivienda donada denominado Hogares de Esperanza.
Según Argeñal, ya fueron focalizadas y formuladas más de 800 soluciones habitacionales en seis departamentos del país, entre ellos, Valle, Atlántida, Cortés, Choluteca y Olancho. La meta es duplicar esa cantidad durante el próximo año.
Las soluciones incluyen tanto la construcción de nuevas viviendas como el mejoramiento de casas existentes.
La Secretaría sostiene que una parte importante del déficit habitacional corresponde a viviendas que requieren mejoras para cumplir con las condiciones técnicas necesarias.
La hoja de ruta contempla cinco años de implementación, entre 2026 y 2030.
¿Banhprovi desaparecer con Fonvivienda?
La Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos (SEVIAH) mantendrá la rectoría de los recursos destinados a bonos y subsidios habitacionales, mientras Banhprovi continuará administrándolos de forma temporal hasta que entre en funcionamiento el Fondo Hondureño para la Vivienda (FONVIVIENDA).
La secretaria de Vivienda, Francis Argeñal, explicó a CONTEXTOHN que Banhprovi seguirá cumpliendo el papel de vehículo financiero durante el proceso de transición institucional.
Según Argeñal, anteriormente la política de vivienda era dirigida por la Comisión Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos, mientras Banhprovi administraba los recursos mediante mecanismos financieros establecidos para colocar los créditos.
Con la nueva institucionalidad, la SEVIAH asumirá la rectoría de la política habitacional y la ley contempla la creación de FONVIVIENDA como el fondo encargado de respaldar esta estructura.
BANPROVI seguirá administrando los recursos
Argeñal explicó que FONVIVIENDA todavía se encuentra en proceso de reglamentación, por lo que la administración de los fondos continuará temporalmente bajo Banhprovi
Los recursos destinados a bonos y subsidios pertenecen a la SEVIAH, pero serán administrados por Banhprovi mediante un contrato de administración e inversión de recursos.
La medida permitirá mantener la operación de los programas habitacionales mientras concluye el proceso de reglamentación y puesta en funcionamiento de FONVIVIENDA.
Transición hacia FONVIVIENDA
La Secretaría de Vivienda prevé que, una vez finalizado el proceso de reglamentación, FONVIVIENDA pueda asumir el papel establecido por la nueva institucionalidad.
De esta manera, ambas entidades tendrán funciones diferenciadas durante la transición: la Secretaría de Vivienda como institución rectora de la política habitacional y BANPROVI como administrador financiero de los recursos.
El modelo busca garantizar la continuidad de los bonos y subsidios mientras se completa la nueva estructura institucional de la política de vivienda en Honduras.