De congelar tarifas a atraer inversión: ¿qué promete cambiar la nueva Ley de Energía?


La Ley de Justicia Energética ya está vigente en Honduras tras su publicación en el Diario Oficial La Gaceta No. 37,258, del 29 de septiembre de 2026.

La normativa introduce cambios que van desde el congelamiento temporal de la tarifa y la condonación de determinadas deudas hasta la transformación de la ENEE y nuevas reglas para el funcionamiento del sistema eléctrico.

Ahora comienza la etapa decisiva: ejecutar lo aprobado y demostrar si la reforma puede traducirse en energía más confiable y mejores condiciones para competir por inversiones frente a países como El Salvador.

TARIFA CONGELADA DURANTE SEIS MESES

El primer efecto es el congelamiento de la tarifa eléctrica durante seis meses. La tarifa aplicada por la ENEE en el último recibo no podrá incrementarse durante ese período.

El Congreso Nacional podrá extender la medida por otros seis meses.

El congelamiento protege temporalmente al consumidor frente a incrementos, aunque permanece el desafío de cómo sostener financieramente cualquier diferencia entre la tarifa cobrada y los costos reales del sistema.

LA ENEE SERÁ REORGANIZADA

Uno de los cambios estructurales más importantes será la transformación de la ENEE.

La ley establece la separación de las actividades de generación, transmisión y distribución mediante empresas que continuarán siendo propiedad del Estado.

La reorganización busca diferenciar los costos y responsabilidades de cada área y facilitar una administración más clara del sistema.

El reto será que esa separación no quede únicamente en una reorganización administrativa, sino que contribuya a mejorar la eficiencia, reducir pérdidas y facilitar nuevas inversiones.

CONDONACIÓN PARA HOGARES Y MUNICIPALIDADES

Los usuarios residenciales con consumo promedio de hasta 250 kWh podrán solicitar la condonación de las obligaciones acumuladas hasta la entrada en vigencia de la ley, incluyendo recargos, intereses y multas.

También se condonan las deudas acumuladas de las municipalidades con la ENEE. Sin embargo, el consumo futuro deberá pagarse mediante débito automático de las transferencias que reciben de la Secretaría de Finanzas.

Además, habrá una amnistía de tres meses para regularizar determinadas conexiones clandestinas, reconexiones no autorizadas y medidores alterados.

IMPULSO A LA ENERGÍA SOLAR

La ley también busca facilitar la generación de electricidad en los hogares.

Las familias podrán adquirir sistemas solares, incluidos paneles, inversores y baterías, con las exoneraciones tributarias contempladas en la normativa.

Los requisitos y límites específicos deberán quedar definidos mediante la reglamentación correspondiente.

¿PUEDE AYUDAR A ATRAER INVERSIÓN?

Este será uno de los puntos clave para medir el resultado de la reforma. Honduras compite con países como El Salvador por nuevas industrias y proyectos productivos. Para una empresa que analiza dónde instalarse, la disponibilidad, confiabilidad y costo de la electricidad forman parte de los factores que pueden influir en su decisión.

La nueva ley puede mejorar las condiciones para atraer inversión si consigue generar reglas previsibles, ampliar la capacidad del sistema y mejorar el suministro eléctrico.

Pero aprobar la normativa no garantiza por sí mismo que lleguen nuevas empresas. El resultado dependerá de su ejecución.

LOS PRÓXIMOS 45 Y 120 DÍAS SERÁN CLAVES

La ley establece plazos concretos para comenzar la transformación. En 45 días hábiles deberá avanzar la reglamentación del Comité de Conducción de la Reforma y de la Unidad Técnica de Implementación.

En un plazo de 120 días deberán desarrollarse tareas como los estatutos de las nuevas empresas de generación, transmisión y distribución, además del informe sobre la deuda histórica de la ENEE y su plan de pago, entre otros componentes de la reforma.

La normativa también contempla una hoja de ruta e informes trimestrales para medir los avances.

AHORA VIENE LA PRUEBA DE EJECUCIÓN

La Ley de Justicia Energética ya está vigente. El desafío dejó de ser aprobarla y pasó a ser cumplirla.

En el corto plazo, los usuarios podrán observar el congelamiento tarifario, las condonaciones y las amnistías. Los cambios más profundos —reorganizar la ENEE, fortalecer el sistema y generar mejores condiciones para la inversión— necesitarán más tiempo.

Los próximos meses mostrarán si la reforma consigue pasar de lo escrito en La Gaceta a resultados concretos en el servicio eléctrico y en la competitividad de Honduras.


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