Carros chocados de EE. UU. encuentran un amplio mercado en Honduras
Durante 2026 han ingresado al país 144,815 vehículos importados
Tegucigalpa, Honduras. — Miles de vehículos usados llegan cada año a Honduras procedentes principalmente de Estados Unidos. Una parte corresponde a automóviles que fueron declarados pérdida total por compañías aseguradoras y posteriormente adquiridos en subastas para ser reparados y vendidos en el mercado nacional.
El negocio resulta atractivo por la diferencia entre el precio de adquisición en Estados Unidos y el costo de reparación en Honduras. Sin embargo, detrás de una unidad reconstruida pueden permanecer daños estructurales, eléctricos o en componentes esenciales de seguridad que no siempre son visibles para el comprador.
Datos de Aduanas Honduras citados en la información señalan que durante 2026 han ingresado al país 144,815 vehículos importados, aunque esa cifra corresponde al total de automotores importados y no exclusivamente a unidades con título de salvamento.
¿Qué significa que un carro sea de salvamento?
Un vehículo con título salvage generalmente fue declarado pérdida total por una aseguradora después de sufrir daños cuyo costo de reparación justificó esa clasificación. Esto no significa necesariamente que todos estos automóviles sean imposibles de reparar.
La situación cambia con categorías como junk, scrap o parts only, destinadas a unidades con restricciones mayores y que pueden estar reservadas para desmantelamiento, destrucción o utilización de sus piezas.
También existen automóviles afectados por inundaciones, que pueden presentar problemas eléctricos, electrónicos o mecánicos aun después de una reparación.
Según información atribuida al portal de subastas Copart, Honduras figura entre los mercados que reciben vehículos estadounidenses con títulos de salvamento.
Repararlos puede costar entre L10 mil y L40 mil
El costo relativamente bajo de la mano de obra hondureña es uno de los factores que sostienen este mercado.
Un importador consultado estimó que reparar una unidad procedente de Estados Unidos puede representar entre L20,000 y L35,000, sin incluir los demás gastos relacionados con su importación.
El mecánico Mario López situó algunas reparaciones entre L10,000 y L30,000, dependiendo de la gravedad y ubicación del daño. Una reparación frontal puede rondar los L18,000, mientras determinados trabajos en la parte trasera podrían alcanzar los L40,000.
Estos valores son estimaciones proporcionadas por personas vinculadas al sector y pueden variar ampliamente según el modelo, los repuestos y la magnitud de los daños.
No todos los vehículos dañados pueden ingresar
Honduras mantiene restricciones para determinadas categorías de automóviles severamente dañados.
De acuerdo con el Acuerdo 1121-2010 citado en la información, está prohibido importar unidades respaldadas por documentos o clasificaciones como Non-Reparable Vehicle Title, Junking Certificate, Junk Title, Parts Only y otras categorías destinadas al desmantelamiento o que establecen que el automóvil no puede regresar legalmente a circulación.
Esto marca una diferencia importante: un título de salvamento no equivale necesariamente a un título de chatarra o vehículo no reparable.
El riesgo puede permanecer después de la reparación
El principal problema para un comprador aparece cuando desconoce la magnitud del accidente o daño original.
Una carrocería reparada y pintada puede ocultar intervenciones sobre el chasis, mientras otros vehículos pueden haber sufrido daños en bolsas de aire, cinturones, sistema eléctrico, suspensión o frenos.
Por ello, el precio de venta por sí solo no permite determinar las condiciones de seguridad de un automóvil reconstruido.
Antes de adquirir una unidad importada resulta importante revisar su número de identificación vehicular (VIN), título original, historial, fotografías previas a la reparación y daños registrados en la subasta, además de someterla a una inspección mecánica independiente.
El crecimiento de este mercado plantea el desafío de garantizar que los vehículos reconstruidos que finalmente circulan en Honduras reúnan condiciones adecuadas de seguridad y que las unidades clasificadas únicamente para desmantelamiento no terminen convertidas nuevamente en automóviles de uso cotidiano.(Con información de tiempo.hn)
