Entra en vigor el acuerdo comercial UE–Mercosur en medio de un fallo judicial pendiente
Bruselas, Bélgica — 1 de mayo de 2026 (03:17 UTC-6) El histórico acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur comenzó a aplicarse de manera provisional este viernes, marcando un hito tras más de un cuarto de siglo de negociaciones, pero también abriendo un nuevo capítulo de controversias dentro del continente europeo.
El pacto —uno de los mayores tratados de libre comercio del planeta— elimina o reduce aranceles en más del 90% del intercambio bilateral, abarcando a más de 700 millones de consumidores y a economías que juntas representan cerca del 30% del PIB mundial.
Sin embargo, su entrada en vigor ocurre mientras el Tribunal de Justicia de la UE analiza una consulta sobre la legalidad del acuerdo, un proceso que podría tardar meses.
Reacciones encontradas en Europa
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró el inicio de la aplicación provisional y aseguró que los beneficios ya comienzan a sentirse.
“Los aranceles empiezan a bajar, las empresas acceden a nuevos mercados y los inversores ganan previsibilidad”, afirmó en su cuenta de X.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, calificó la jornada como “un gran día” para la política comercial del bloque.
Pero no todos comparten el entusiasmo. La eurodiputada francesa Manon Aubry criticó duramente el acuerdo, advirtiendo que los agricultores europeos enfrentarán una “competencia desleal” por la entrada de productos agropecuarios sudamericanos con estándares sanitarios y ambientales que considera inferiores.
Francia ha sido el principal opositor del pacto dentro de la UE, alegando riesgos para su sector agrícola. Su resistencia generó tensiones diplomáticas con Alemania, que junto a España y otros países respaldó la aprobación provisional.
Impactos inmediatos en el comercio
Desde este viernes, productos europeos como automóviles, farmacéuticos y vino ingresarán a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay con aranceles eliminados o significativamente reducidos.
A cambio, el mercado europeo abrirá sus puertas a mayores volúmenes de carne vacuna, aves de corral, azúcar, arroz, miel y soja provenientes del Mercosur.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó el alcance del acuerdo y su significado político:
“En un momento de proteccionismo, reforzamos el multilateralismo”, afirmó esta semana.
Un acuerdo con historia y desafíos
El tratado fue cerrado en enero tras más de 25 años de negociaciones, marcadas por cambios de gobiernos, crisis económicas y presiones de sectores productivos a ambos lados del Atlántico.
Su aplicación provisional no implica ratificación definitiva. Para ello, el acuerdo deberá superar el escrutinio del Tribunal de Justicia de la UE y posteriormente ser aprobado por los parlamentos nacionales de los 27 Estados miembros.
Mientras tanto, Bruselas continúa avanzando en su estrategia de diversificación comercial, con negociaciones paralelas con India, Australia e Indonesia, en un contexto global marcado por la competencia económica entre Estados Unidos y China.
