Fallece el periodista Gustavo Ramos a los 64 años
El gremio periodístico hondureño está de luto. Este martes falleció el periodista Gustavo Ramos, conocido cariñosamente como “Tavito”, a los 64 años de edad, tras varios días hospitalizado luego de sufrir un derrame cerebral.
Ramos, se ganó el cariño de miles de televidentes por su estilo directo, su cercanía con la gente y su participación en programas informativos y de denuncia ciudadana.
Antes de llegar a los medios, Gustavo Ramos trabajó como albañil, oficio que desempeñó con orgullo y que marcó su carácter humilde y trabajador. Padre dedicado de siete hijas, siempre destacó por su esfuerzo y por la forma honrada en que se abrió camino.
Su salto a la televisión ocurrió de manera espontánea, cuando sus letanías rimadas, cargadas de crítica social y humor popular, comenzaron a llamar la atención durante protestas y manifestaciones en el centro de Tegucigalpa. Ese estilo único lo convirtió en una voz reconocida en las calles y, posteriormente, en la pantalla.
Un rostro familiar para miles de hondureños
En HCH, “Tavito” se consolidó como una figura cercana al público, especialmente en el programa “Denuncias HCH”, donde acompañó a ciudadanos que buscaban respuestas ante problemas comunitarios, abusos o trámites sin resolver.
Su presencia se volvió habitual en coberturas, entrevistas y transmisiones en vivo, siempre con un enfoque humano y un compromiso genuino con quienes no tenían otra plataforma para ser escuchados.
La noticia de su fallecimiento generó numerosas muestras de pesar entre colegas, organizaciones de prensa y televidentes que siguieron su trayectoria durante años. Muchos destacaron su ética, vocación de servicio y sensibilidad social, valores que marcaron su paso por los medios.
Con su partida, Honduras pierde a un comunicador que convirtió el micrófono en un puente entre la ciudadanía y las autoridades, y que dejó una huella profunda en el periodismo de denuncia y servicio público.
Su legado permanecerá en la memoria de quienes lo vieron trabajar, de quienes lo escucharon declamar sus letanías y de las miles de personas a quienes ayudó a través de su labor.
