Feriado Morazánico: hondureños buscan un respiro entre combustibles caros y sequía


A pocos días del Feriado Morazánico, miles de hondureños preparan viajes hacia playas, montañas, pueblos y ciudades de origen, en busca de unos días de descanso en medio de un panorama marcado por el encarecimiento de los combustibles y los efectos de la sequía.

Para algunos serán vacaciones; para otros, la oportunidad de visitar familiares o regresar a sus comunidades. El movimiento representa además una fuente temporal de ingresos para hoteles, restaurantes, pequeños comercios, transportistas y emprendimientos turísticos.

Pero viajar este año también supone hacer cuentas. Los elevados precios de los combustibles representan uno de los principales obstáculos para quienes pretenden movilizarse en vehículos particulares.

500 MIL VIAJEROS Y L600 MILLONES

El Gobierno estima que unas 500 mil personas se movilizarán durante el feriado y proyecta un derrame económico cercano a los L600 millones.

Las estimaciones son inferiores a las cifras señaladas para el año anterior, cuando se reportó una movilización de alrededor de 800 mil personas y un impacto económico superior a L1,000 millones.

El ministro de Comunicaciones, Héctor Ordóñez, indicó, con base en datos proporcionados por la Secretaría de Turismo, que el gasto promedio podría rondar los L2,000 por persona.

El funcionario destacó que la actividad turística distribuye ingresos entre diferentes sectores, desde hoteles hasta pequeños negocios de alimentos, cafeterías, alojamientos y vendedores de recuerdos.

COMBUSTIBLES PRESIONAN EL PRESUPUESTO

El precio de los combustibles aparece como una de las preocupaciones entre quienes tienen previsto viajar.

César Figueroa, residente en Tegucigalpa, señaló que analiza viajar con su familia a Roatán u otro destino, pero reconoció que los aumentos modifican el presupuesto cuando el desplazamiento se realiza en automóvil.

Otros viajeros optarán por recorridos más cortos. Edward Carranza, originario de Valle de Ángeles, tiene previsto trasladarse con su familia hacia Ojojona para celebrar el cumpleaños de un pariente.

Ángel David Hernández, por su parte, regresará a Comayagua para descansar y compartir con su familia.

Las tres experiencias reflejan diferentes formas de aprovechar el feriado: viajar a un destino turístico, realizar una visita familiar o simplemente regresar al lugar de origen.

TURISMO BUSCA QUE EL DINERO SE QUEDE EN HONDURAS

El sector turístico también enfrenta el desafío de mantener dentro del país el gasto de los viajeros.

El Salvador se ha convertido en una alternativa para hondureños que deciden aprovechar los feriados para salir del país, mientras su promoción turística también tiene presencia en Honduras.

Frente a esa competencia, la Cámara Nacional de Turismo de Honduras impulsa campañas para incentivar tanto los viajes internos como las actividades de quienes decidan permanecer cerca de sus hogares.

Entre los destinos promovidos aparecen Omoa, Copán Ruinas, Gracias y Santa Cruz de Yojoa, además del Parque Nacional Montaña de Celaque, las aguas termales de Gracias y la Fortaleza de San Fernando de Omoa.

HONDURAS NO ES SOLO PLAYA

El Instituto Hondureño de Turismo también busca diversificar los destinos durante la Semana Morazánica.

Emil Moreno, responsable de Comunicaciones del IHT, señaló que la oferta turística hondureña incluye gastronomía, cultura, sitios arqueológicos, senderismo, montañas y espacios naturales, además de los tradicionales destinos de playa.

Intibucá figura entre las alternativas promovidas por sus lagunas, senderos y paisajes naturales, mientras departamentos como Copán y Lempira ofrecen opciones vinculadas con patrimonio, naturaleza y cultura.

El objetivo es que el movimiento de viajeros llegue a más comunidades y contribuya a dinamizar las economías locales.

UN FERIADO PARA DESCANSAR

El Feriado Morazánico llega así entre dos realidades. Por un lado, miles de familias buscan unos días para descansar, reencontrarse y conocer diferentes lugares del país. Por otro, el costo del combustible condiciona cuánto pueden viajar y gastar.

Para la industria turística, el reto será convertir ese movimiento en ingresos para las economías locales y convencer a más hondureños de vacacionar dentro del territorio nacional.

La proyección de 500 mil viajeros y L600 millones de derrame económico marcará la referencia para medir cuánto logró moverse realmente Honduras durante uno de sus principales períodos de turismo interno.


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