Frente a nueva ley: ENEE asume pérdidas del 38% atada a millonaria deuda
** CN dividió la estatal en tres subsidiarias operativas, pero persiste su pasivo de L110,000 millones
** Congelamiento de tarifa en L6.40 frena alza del 21%, incrementando déficit de empresa que pierde L18,000 millones al año
Por: Luis Alonso Grádiz M.
Tegucigalpa.- Aprobada la nueva Ley de Justicia Energética, las expectativas son que se fortalezca la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), que haya tarifas competitivas y se ejecute un plan agresivo de recuperación de pérdidas que andan en alrededor del 38% de la electricidad producida.
La noche del lunes 31 de agosto pasado, el Congreso Nacional aprobó con el voto favorable de 78 de los 128 diputados las reformas para reorganizar la estatal eléctrica como una empresa matriz y dividirla en tres subsidiarias estatales dedicadas a la generación, transmisión y la distribución de energía.

De acuerdo con la normativa, la empresa matriz mantiene la propiedad del 100 por ciento de las acciones, los bienes y los activos estatales, que se asignan a las subsidiarias solo para su administración y operación.
LAS SUBSIDIARIAS
La ley precisa que la subsidiaria de Generación administrará y operará la producción de energía pública, incluyendo las centrales hidroeléctricas “Francisco Morazán” o El Cajón, Cañaveral y Río Lindo. La ENEE también maneja los embalses de Patuca III, El Níspero y Nacaome.
En tanto, la subsidiaria de Transmisión gestionará el transporte de electricidad en alta tensión, abriendo también espacio a la participación privada regulada, mientras que la subsidiaria de Distribución controlará la entrega del servicio final a los usuarios y buscará reducir las pérdidas técnicas y no técnicas.
De igual forma, los activos de la ENEE no pueden ser vendidos ni transferidos a terceros sin la aprobación de una mayoría calificada en el Congreso Nacional y se estipula el congelamiento de tarifa o valor de la energía eléctrica por un período de seis meses que puede ser prorrogable por igual cantidad de meses.

MATRIZ ENERGÉTICA
Expertos han señalado que la matriz eléctrica nacional mantiene una fuerte dependencia de los combustibles fósiles, si bien la participación de las energías renovables ha crecido en los últimos años.
A 2023, datos del entonces Centro Nacional de Despacho (CND) y de la misma ENEE, apuntaban que la matriz eléctrica está compuesta mayormente por generación fósil, que representó el 33.93 por ciento de la capacidad instalada.
La generación fósil o térmica es propulsada con búnker y diésel para cubrir una parte importante de la demanda eléctrica, sobre todo en horarios de alto consumo.
La energía hidroeléctrica constituye el 29.69 %; la solar o fotovoltaica, el 16.54 %; la eólica por el viento, el 7.70 %; la biomasa, el 7.12 %; el carbón, el 3.40 %; y la geotermia, el 1.62 %.
MERCADO DE ENERGÍA Y TARIFA
Al respecto, el director del Instituto de Investigación en Energía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Marco Flores, ha señalado que “la generación con búnker y diésel continúa siendo una de las más costosas y contaminantes dentro del sistema eléctrico hondureño, debido al elevado consumo de combustibles inadecuados”.
Frente a este panorama y más ahora que se ha probado la nueva normativa, según los especialistas, se impone la necesidad de un mayor apoyo de la iniciativa privada para potenciar a la ENEE, sobre todo por el crecimiento constante de la demanda energética, las pérdidas técnicas y no técnicas y la falta de inversión en infraestructura.

Una parte de las pérdidas técnicas está relacionada con transformadores obsoletos, líneas de transmisión deterioradas y falta de mantenimiento, mientras que otra gran parte corresponde a conexiones ilegales y robo de energía que afectan directamente las finanzas de la ENEE.
De forma paralela a que la nueva ley prácticamente abrió el mercado eléctrico a la competencia de generadoras privadas que deberán venderle electricidad, en licitación o subasta, a la ENEE Distribución, la expectativa del consumidor es que haya una tarifa competitiva que al menos se mantenga en los 6.40 lempiras el kilovatio hora.
APERTURA SIN SANEAMIENTO
El nuevo modelo crea el Operador del Sistema (OSM) y define que la compra de energía se ejecutará mediante licitaciones públicas y/o subastas inversas.

Para el doctor en energía y docente de la UNAH, Dennis Rivera, el Estado debió sanear financieramente la estatal eléctrica antes de abrir las compuertas del mercado a la competencia libre.
Según el académico, al permitir que grandes clientes de la industria y el comercio busquen proveedores privados en el mercado abierto, la estatal pierde la capacidad de competir de forma equitativa.
Las centrales hidroeléctricas públicas más eficientes del país (El Cajón, Cañaveral y Río Lindo), bajo la subsidiaria de Generación, quedaron amarradas por contrato durante diez años exclusivamente a la subsidiaria de Distribución.
Esto significa que la ENEE Distribución tendrá que absorber por completo la mora histórica y un agresivo índice de pérdidas técnicas y no técnicas que ronda el 38% de la electricidad producida.
«La ENEE ya está fuera del mercado de energía eléctrica. Toda su generación más económica no se la va a poder vender a la industria ni al comercio; quedó amarrada a la distribución para alimentar una red llena de fugas», detalló Rivera.
ATACAR ROBO DE ENERGÍA
Para contener este colapso, el especialista refirió que la ley dejó un vacío crítico: la urgente necesidad de crear o contratar una empresa especializada que se dedique exclusivamente a la recuperación agresiva de la mora histórica y a combatir judicial y técnicamente el robo descarado de energía.
Sin un brazo ejecutor que ponga freno a los «ladrones de energía», las pérdidas arrastrarán los flujos públicos y las plantas estatales terminarán generando luz únicamente para cubrir la impunidad del hurto.
“Siempre he recomendado que ahí es donde ocupamos a la empresa privada, una empresa solo para recuperar pérdidas, contratada con los accesos al sistema de facturación para que esa empresa junto con los militares y la Fiscalía pudieran llegar donde la gente que está hurtando y levantar un acta de comisión de delito”, precisó Rivera.
“Mire si no atacan ese problema de esa forma entonces va a seguir lo mismo que ha estado, pero eso es un tema de voluntad del gobierno de apoyar y de quitar a las personas que no dieron resultados en eso y de poner a alguien nuevo que se encargue de eso”.
“Los gobiernos se han dedicados a hacer todo, menos al control de pérdidas, ya que también fracasó el Programa Nacional de Reducción de Pérdidas (PNRP), que creó el gobierno de Libre”, apuntó, para enfatizar que “seguimos ocupando la ayuda de alguien privado para reducir pérdidas y que se le pague por punto porcentual reducido”, planteó.
DEUDA DE L110,000 MILLLONES
El nuevo esquema de la ENEE también nació con una asfixiante deuda con la banca privada y generadores que supera los 110,000 millones de lempiras.

“En los últimos años, la ENEE ha acumulado deudas que superan los 110,000 millones de lempiras, una situación que representa un problema grave no solo para la institución”, señaló a medios el economista Sergio Zepeda, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UNAH.
“Estamos hablando de recursos que se han perdido durante décadas y que hoy afectan directamente las finanzas públicas y la capacidad del Estado para invertir en áreas prioritarias”, indicó Zepeda, para remarcar que “el principal problema radica en las pérdidas técnicas y no técnicas dentro del sistema eléctrico”.
“LLUVIAS DE INSCRIPCIONES”
Como se ha apuntado, para mitigar el impacto inmediato en el bolsillo de los ciudadanos, la legislación dispuso el congelamiento de la tarifa eléctrica en 6.40 lempiras el kilovatio hora por un periodo de seis meses, prorrogables a un año.
Si bien la medida bloqueó un incremento tarifario inminente del 21% previsto por la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) para el cierre del año, expertos han advertido que la disposición aumentará el déficit operativo, existiendo ya pérdidas por alrededor de 18,000 millones de lempiras anuales, según estimaciones de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
Abierto el mercado a la compra de energía, los abonados a la estatal eléctrica esperan que la oferta de generadores privados ayude a mantener tarifas competitivas.
De este modo, los únicos que pueden dar una oferta de energía a la misma ENEE Distribución, la industria y comercio son generadores privados, pero hay trámites que deberán hacer las comercializadoras para inscribirse ante la CREE.
“La CREE también tiene que emitir qué potencia es la que va a quedar para que un consumidor pueda salir a comprar energía libremente al mercado y eso no lo ha sacado la CREE, pero lo podría sacar pronto y entonces va a haber una lluvia de inscripciones en la CREE”, consideró Rivera.
Persiste la incógnita qué pasará luego que se termine el tiempo estipulado para mantener la tarifa congelada. “Transcurridos los seis meses o un año va a aparecer la empresa privada para ofrecer buenos precios o no, entonces no le puedo decir qué va a pasar”, indicó el experto.
COSTO REAL EN LATINOAMÉRICA
Con todo, a pesar de la crisis y la vulnerabilidad operativa, los datos regionales desmitifican una narrativa popular recurrente: no es cierto que Honduras tenga la tarifa de energía eléctrica más cara del continente.
Aunque los altos precios impactan la economía doméstica, un informe de Global Petrol Prices recopilado por firmas como Revista Mercado sitúa al país en el cuarto lugar de la región, superado por mercados vecinos con tarifas residenciales sustancialmente mayores.
| Posición | País | Tarifa Residencial Promedio (USD / kWh) |
| 1 | 🇬🇹 Guatemala | 0.294 |
| 2 | 🇸🇻 El Salvador | 0.251 |
| 3 | 🇺🇾 Uruguay | 0.237 |
| 4 | 🇭🇳 Honduras | 0.236 |
| 5 | 🇨🇱 Chile | 0.218 |
| 6 | 🇨🇴 Colombia | Variables inferiores |
| 7 | 🇵🇪 Perú | Variables inferiores |
| 8 | 🇳🇮 Nicaragua | 0.176 |
| 9 | 🇵🇦 Panamá | 0.174 |
| 10 | 🇨🇷 Costa Rica | Variables inferiores |
El gran reto técnico será la transición de la matriz eléctrica y, al respecto, investigadores de la UNAH proyectan que Honduras podría superar el 80% de participación renovable para el año 2038, con energía hidroeléctrica, solar, eólica o biomasa.
