Más de un millón de armas estarían fuera del control de las autoridades en Honduras
Más de un millón de armas de fuego ilegales podrían estar circulando actualmente en Honduras, según una estimación del criminólogo y exoficial de Policía Gonzalo Sánchez, quien advirtió que la proliferación de armamento clandestino representa uno de los desafíos para combatir la criminalidad.
“A estas fechas, a mi criterio, andan circulando más de un millón de armas ilegales en el país”, manifestó Sánchez.
La cifra corresponde a una estimación del especialista y no a un registro oficial de las autoridades, debido precisamente a la dificultad de contabilizar las armas que permanecen fuera de los controles legales.
AR-15, AK-47 y otras armas
Sánchez señaló que entre el armamento que estaría circulando ilegalmente figuran fusiles tipo AR-15, Bushmaster y AK-47, además de otras armas de uso restringido.
El criminólogo sostuvo que una parte estaría relacionada con estructuras criminales que operan en zonas utilizadas como corredores del narcotráfico.
También aseguró que algunas armas estarían ingresando clandestinamente desde el extranjero, incluso mediante encomiendas procedentes de Estados Unidos, afirmación que corresponderá a las autoridades determinar dentro de sus investigaciones y controles.
Sánchez mencionó particularmente a Olancho como uno de los departamentos donde existiría una importante presencia de armamento. Según explicó, algunas armas permanecerían en poder de particulares desde décadas anteriores, mientras otras serían de ingreso más reciente.
Cuestiona un desarme general
El especialista también se mostró contrario a implementar operativos generales de desarme al considerar que este tipo de medidas pueden terminar afectando principalmente a ciudadanos que poseen armas legalmente.
“El desarme se da a personas honradas y trabajadoras que usan sus armas para defensa personal, pero a los delincuentes no les van a decomisar sus armas porque las esconden y las sacan al momento de cometer los delitos”, argumentó.
A su juicio, los esfuerzos deberían concentrarse en identificar y retirar de circulación el armamento ilegal utilizado por estructuras delictivas, especialmente en las zonas con mayor incidencia criminal.
Sánchez señaló que, pese a la desarticulación de diferentes organizaciones criminales, continúan apareciendo nuevas estructuras, mientras el tráfico y la circulación clandestina de armas siguen planteando retos para las autoridades de seguridad.
