¿Por qué Israel busca acercarse a cuatro países de América Latina?
Israel está acelerando su acercamiento a América Latina. En apenas una jornada en Nueva York, el primer ministro Benjamín Netanyahu concentró reuniones con los presidentes de Argentina, Paraguay, Panamá y Bolivia para impulsar una agenda que combina seguridad, lucha contra el terrorismo y crimen organizado, tecnología, inteligencia artificial, drones y comercio.
El movimiento tiene un nombre: “Acuerdos de Isaac”, una iniciativa que Israel pretende ampliar en América Latina y que busca construir relaciones de cooperación política, económica, tecnológica y de seguridad con gobiernos de la región.
Argentina ya aparece como uno de los principales impulsores de la iniciativa. Ahora Netanyahu invitó a Paraguay, Panamá y Bolivia a incorporarse durante un encuentro celebrado el 24 de septiembre, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas.
Pero detrás de una fotografía con cuatro gobiernos latinoamericanos existen intereses diferentes. Israel busca ampliar sus alianzas internacionales, mientras los países participantes identifican oportunidades propias en seguridad, tecnología y cooperación económica.

¿QUÉ SON LOS ACUERDOS DE ISAAC?
Los Acuerdos de Isaac fueron impulsados por Israel y Argentina como un mecanismo para profundizar las relaciones israelíes con América Latina.
La iniciativa toma como referencia los Acuerdos de Abraham, utilizados para establecer y ampliar relaciones de Israel con países árabes, aunque los Acuerdos de Isaac están enfocados específicamente en América Latina.
La propuesta abarca cooperación política, económica, tecnológica y de seguridad. Netanyahu aprovechó sus reuniones en Nueva York para invitar directamente a Bolivia, Panamá y Paraguay a incorporarse.
¿POR QUÉ ISRAEL MIRA HACIA AMÉRICA LATINA?
El primero es seguridad. Netanyahu sostiene que Irán y organizaciones vinculadas a Teherán han desarrollado actividades en América Latina y plantea que Israel y los gobiernos de la región tienen intereses comunes frente al terrorismo.
El segundo es tecnológico. Israel está ofreciendo cooperación en inteligencia artificial, drones y herramientas aplicadas a seguridad y vigilancia.
El tercero es diplomático y económico: ampliar los Acuerdos de Isaac permitiría a Israel construir una red más amplia de socios latinoamericanos en comercio, innovación y relaciones internacionales.
PANAMÁ BUSCA TECNOLOGÍA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO
Panamá presentó uno de los planteamientos más concretos. El presidente José Raúl Mulino solicitó establecer un programa de cooperación con Israel para enfrentar el crimen organizado y el narcotráfico.
Israel ofreció cooperación en seguridad, inteligencia artificial, drones, tecnología y comercio. Netanyahu también mostró interés en conocer las medidas implementadas por Panamá para controlar la migración irregular a través del Darién.
Ambos gobiernos acordaron elaborar listas de necesidades prioritarias, lo que podría convertir las conversaciones diplomáticas en proyectos específicos.

PARAGUAY QUIERE UNA ALIANZA MÁS AMPLIA
El presidente Santiago Peña planteó avanzar hacia una alianza estratégica entre América Latina e Israel y habló de mecanismos dirigidos a construir una “seguridad duradera”.
Paraguay mantiene una relación política cercana con Israel y trasladó nuevamente su embajada a Jerusalén en diciembre de 2024.
Durante el encuentro en Nueva York, los participantes también expresaron su compromiso con la lucha contra el terrorismo.
BOLIVIA INTRODUCE EL “NARCOTERRORISMO” EN SU AGENDA
La participación del presidente boliviano Rodrigo Paz resulta particularmente relevante porque su Gobierno ha incorporado el concepto de “narcoterrorismo” dentro de su discurso sobre seguridad.
Horas antes del encuentro con Netanyahu, Paz afirmó ante Naciones Unidas que Bolivia había sufrido durante recientes bloqueos de carreteras lo que calificó como un ataque de “narcoterrorismo”.
Sin embargo, hasta ahora no se ha divulgado un programa bilateral específico entre Bolivia e Israel comparable con los planteamientos presentados por Panamá.
Por ello, la participación boliviana confirma el diálogo político, pero todavía será necesario observar qué acuerdos concretos produce.
Argentina ocupa una posición diferente dentro de esta estrategia. El presidente Javier Milei mantiene una relación particularmente cercana con Netanyahu y ha respaldado públicamente el fortalecimiento de las relaciones con Israel.
Argentina e Israel impulsaron los Acuerdos de Isaac y ahora buscan extender ese esquema hacia otros países latinoamericanos. Esto convierte a Buenos Aires en una pieza importante para la expansión regional de la iniciativa.

HECHO: SEGURIDAD Y TECNOLOGÍA ESTÁN EN EL CENTRO
Las declaraciones oficiales permiten identificar claramente los asuntos discutidos. Israel ofreció cooperación en seguridad, inteligencia artificial, drones, comercio y tecnología.
Panamá pidió colaboración contra narcotráfico y crimen organizado. Paraguay planteó fortalecer una alianza estratégica y la lucha contra el terrorismo.
Bolivia participó en las conversaciones después de colocar el denominado “narcoterrorismo” dentro de su agenda internacional. Estos son los elementos confirmados hasta ahora.
INTERPRETACIÓN: ISRAEL TAMBIÉN NECESITA ALIADOS
Existe otro elemento que debe diferenciarse de las declaraciones oficiales. Analistas y medios internacionales interpretan el acercamiento latinoamericano como parte de una estrategia de Netanyahu para fortalecer alianzas internacionales mientras Israel enfrenta cuestionamientos y presión diplomática por la guerra en Gaza.
La concentración de encuentros con dirigentes latinoamericanos durante su breve estancia en Nueva York alimenta esa lectura.
Sin embargo, esa es una interpretación del contexto diplomático y no una razón expresamente presentada por Netanyahu como objetivo de las reuniones.
¿QUÉ PUEDEN GANAR LOS PAÍSES LATINOAMERICANOS?
La cooperación podría traducirse en acceso a tecnología israelí utilizada en seguridad, inteligencia artificial, vigilancia, drones, manejo de fronteras y respuesta frente a amenazas.
También existe un componente económico relacionado con comercio, innovación e inversiones. Pero cada país tiene prioridades diferentes.
Panamá está poniendo sobre la mesa narcotráfico, crimen organizado y Darién; Paraguay busca profundizar una relación estratégica ya estrecha; Bolivia está incorporando la lucha contra organizaciones criminales a su agenda; y Argentina funciona como principal impulsor regional del acercamiento.
El siguiente paso será determinar si las reuniones producen acuerdos concretos. Panamá ya anunció la preparación de una lista de necesidades para identificar proyectos de cooperación. Paraguay ha manifestado interés en profundizar la alianza, mientras deberá observarse hasta dónde avanzará Bolivia.
También será importante conocer qué otros gobiernos latinoamericanos son invitados a participar en los Acuerdos de Isaac.
Por ahora, Netanyahu ha dejado clara una prioridad: Israel quiere ampliar su presencia política, económica, tecnológica y de seguridad en América Latina.
