¿Puede recuperarse La Concepción? Esta es la cantidad de lluvia que necesita
Las lluvias de los últimos días todavía no han conseguido sacar a Tegucigalpa de su crisis hídrica. Los dos principales embalses que abastecen la capital permanecen alrededor de una cuarta parte de su capacidad, mientras La Concepción ya se encuentra en 24 %.
Los datos publicados por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) sitúan a Los Laureles alrededor del 25 % y La Concepción en 24 %, manteniendo limitada la reserva disponible para afrontar los próximos meses.
La situación de La Concepción adquiere especial importancia porque es una de las principales fuentes de abastecimiento de la capital.
EL 15 % MARCARÍA UN PUNTO MÁS DELICADO
Estar por debajo del 25 % no significa que La Concepción deba dejar de funcionar inmediatamente.
Julio Quiñónez, gerente del Sistema de Gestión de Riesgos de la Alcaldía del Distrito Central, explicó que el nivel que pondría en mayor riesgo la operación se encuentra alrededor del 15 %.
Por debajo de ese punto, señaló, se vuelve progresivamente más difícil extraer el agua restante y mantener su tratamiento.
La reducción del nivel también tiene otro efecto: aumenta la concentración de sedimentos y otros materiales presentes en el agua, lo que puede exigir mayores procesos y productos químicos para potabilizarla.
La diferencia entre el nivel actual y ese umbral es de aproximadamente nueve puntos porcentuales, por lo que la evolución de las lluvias durante las próximas semanas será determinante.
NO BASTA CON QUE LLUEVA EN LA CIUDAD
La paradoja de los últimos días es que Tegucigalpa ha enfrentado inundaciones y daños provocados por fuertes precipitaciones mientras sus principales reservas de agua continúan en niveles bajos.
La explicación está en dónde y cómo llueve.
Para recuperar La Concepción, las precipitaciones necesitan alimentar la cuenca del río Grande. Además, después de una sequía prolongada, parte del agua inicialmente es absorbida por el suelo antes de producir escorrentía suficiente hacia el embalse.
Quiñónez estima que serían necesarios más de 500 milímetros de precipitación acumulada para generar las condiciones de una recuperación importante. Esa cantidad no significa que 500 milímetros de lluvia se conviertan directamente en agua almacenada: primero deben recuperarse los niveles de humedad del suelo y aumentar los aportes de la cuenca.
LA META: LLEGAR ENTRE 50 % Y 65 %
Las autoridades esperan aprovechar lo que resta de septiembre y octubre para elevar las reservas.
El escenario planteado es cerrar este período lluvioso con los embalses entre 50 % y 65 % de capacidad. Alcanzar el extremo superior permitiría comenzar 2027 con un margen mayor para administrar el suministro durante la siguiente temporada seca, aunque no eliminaría el déficit estructural de agua que enfrenta la capital.
Los datos disponibles muestran la magnitud del reto. Los Laureles almacena aproximadamente 2.675 millones de metros cúbicos, mientras La Concepción mantiene unos 8.926 millones de metros cúbicos.
La evolución de las próximas semanas dependerá menos de las lluvias aisladas sobre la zona urbana y más de cuánta precipitación llegue efectivamente a las cuencas que alimentan los dos embalses.
