Sequía golpea la industria camaronera: 214 fincas dejan de producir en el sur de Honduras


La falta de lluvias y el aumento de la salinidad en el Golfo de Fonseca obligaron al sector a reducir en 13 millones de libras su proyección de cosecha para 2026. Los productores advierten sobre las consecuencias económicas para Choluteca y Valle.

Tegucigalpa, Honduras.— La prolongada sequía que afecta la zona sur de Honduras ha provocado la paralización de 214 fincas camaroneras, una situación que compromete las metas de producción de una de las principales actividades exportadoras del país.

La Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (ANDAH) informó que las condiciones climáticas impidieron completar las cosechas en numerosos establecimientos de Choluteca y Valle, donde la actividad depende de la disponibilidad y calidad del agua utilizada en los estanques.

El impacto ha obligado a revisar las expectativas de producción para este año. La industria esperaba alcanzar 159 millones de libras de camarón, pero ahora calcula una cosecha de 146 millones.

La diferencia representa 13 millones de libras menos de lo proyectado, lo que refleja las dificultades que enfrentan los productores para mantener sus operaciones.

EL VERANO SE EXTENDIÓ MÁS DE LO PREVISTO

El presidente de la ANDAH, Javier Amador, explicó que los planes de producción se elaboraron bajo la expectativa de que la temporada seca concluyera en junio.

Sin embargo, la escasez de precipitaciones se prolongó aproximadamente dos meses adicionales, alterando los ciclos de cultivo y las condiciones de los estanques.

Uno de los problemas más graves ha sido el incremento de la salinidad del agua en el Golfo de Fonseca.

Esta situación, combinada con las altas temperaturas, afectó el crecimiento de los camarones y redujo el rendimiento esperado en las fincas.

Aunque algunas empresas han incorporado tecnologías para aumentar la producción por hectárea, estas mejoras no fueron suficientes para contrarrestar los efectos de la sequía.

SEIS MIL HECTÁREAS QUEDARON SIN CULTIVAR

La crisis climática también dejó unas 6,000 hectáreas sin cultivo de camarón, según datos divulgados por representantes del sector acuícola.

La paralización de las 214 fincas refleja el alcance de las dificultades productivas en una región donde numerosas comunidades dependen directa o indirectamente de esta actividad.

Además de las empresas productoras, la cadena camaronera involucra labores de procesamiento, transporte, comercialización y exportación.

No obstante, todavía no se ha divulgado un balance definitivo sobre cuántos empleos resultaron afectados ni el monto de las pérdidas económicas ocasionadas por la paralización.

PRODUCCIÓN CRECE, PERO MUY POR DEBAJO DE LAS EXPECTATIVAS

Las cifras acumuladas entre enero y agosto de 2026 muestran que Honduras produjo 78.7 millones de libras de camarón, frente a los 76 millones registrados durante el mismo período de 2025.

Aunque representa un incremento aproximado del 3.6 %, el resultado está lejos del crecimiento del 32 % que la industria había previsto al comenzar el año.

Los productores esperaban aprovechar la tecnificación de las fincas y las condiciones favorables del mercado para aumentar considerablemente la cosecha.

Sin embargo, la prolongación de la sequía modificó ese escenario y obligó a reducir las proyecciones para el cierre de 2026.

EXPORTACIONES A EUROPA AYUDAN A SOSTENER EL SECTOR

Pese a las dificultades en la producción, las exportaciones de camarón hondureño han mostrado un comportamiento positivo en determinados mercados.

Entre enero y agosto, Honduras exportó aproximadamente 45 millones de libras de camarón, una cantidad ligeramente superior a la registrada durante el mismo período del año anterior.

Europa destacó entre los destinos con mayor crecimiento.

Los envíos hacia ese mercado aumentaron de 16.3 millones de libras en 2025 a 19.1 millones en 2026, equivalente a un incremento del 17.2 %.

Según representantes de la ANDAH, la comercialización de productos con valor agregado ha contribuido a sostener las exportaciones, pese a las dificultades que enfrenta la producción nacional

DEUDAS Y CAMBIO CLIMÁTICO COMPLICAN EL PANORAMA

A los problemas ocasionados por la sequía se suman las obligaciones financieras que mantienen las empresas del sector.

Datos de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), citados en reportes económicos, indican que al 31 de agosto de 2026 el saldo de la deuda del sector pesquero con el sistema financiero alcanzaba los 4,139.6 millones de lempiras.

Ante este panorama, representantes de la industria consideran que los mecanismos de readecuación y refinanciamiento de créditos contemplados en la Ley de Alivio Financiero para el Agro podrían contribuir a reducir la presión sobre los productores.

Sin embargo, el principal desafío sigue siendo recuperar las condiciones necesarias para mantener los ciclos de cultivo y evitar nuevas interrupciones.

INCERTIDUMBRE PARA EL CIERRE DE 2026

La industria camaronera deberá afrontar los últimos meses del año con una meta de producción reducida y con el reto de mantener su presencia en los mercados internacionales.

La ANDAH espera contar con un balance más completo que permita establecer las consecuencias económicas de la sequía, particularmente en materia de empleo, exportaciones y generación de divisas.

La situación también evidencia la vulnerabilidad de la producción acuícola frente a las variaciones climáticas, especialmente en el Golfo de Fonseca, donde la falta de lluvias puede alterar las condiciones del agua utilizadas para la crianza del camarón.

Para los productores de Choluteca y Valle, recuperar la actividad de las fincas afectadas será determinante para mejorar las perspectivas de la industria durante 2027.


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