Honduras accederá a $242 millones tras aprobar cuarta y quinta revisión
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó hoy la cuarta y quinta revisión de los acuerdos del Servicio Ampliado del Fondo y del Servicio Ampliado de Crédito para Honduras. La finalización de las revisiones permite a las autoridades disponer de aproximadamente 242 millones de dólares estadounidenses (178,4 millones de DEG), lo que eleva el total de desembolsos realizados hasta la fecha en el marco de estos programas a unos 725 millones de dólares estadounidenses (535,3 millones de DEG). [1] Los acuerdos de Honduras, con una duración de 36 meses y un total aproximado de 847 millones de dólares estadounidenses (624,5 millones de DEG), fueron aprobados el 21 de septiembre de 2023.
El desempeño del programa en las revisiones cuarta y quinta ha sido favorable. Al completar las revisiones, el Directorio Ejecutivo evaluó los objetivos de desempeño cuantitativos para finales de junio de 2025 y finales de diciembre de 2025. Si bien se cumplieron todos los objetivos de desempeño cuantitativos para finales de junio de 2025, no se cumplió el criterio de desempeño para finales de diciembre de 2025 relativo al stock de atrasos domésticos en la empresa pública de electricidad ENEE. El Directorio aprobó la solicitud de las autoridades de una exención por incumplimiento del criterio de desempeño para finales de diciembre de 2025 sobre la base de acciones correctivas. Once de los diecisiete indicadores estructurales previstos para estas revisiones se cumplieron o se implementaron con retraso, observándose un progreso particularmente significativo en los últimos meses.
La economía hondureña se ha mantenido resiliente, creciendo un 3,8 por ciento en 2025, impulsada por precios récord del café y un aumento de las remesas. Se proyecta que el crecimiento económico se desacelere al 3,3 por ciento en 2026 debido al impacto de los precios mundiales del petróleo en la actividad económica. Tras una convergencia de la inflación hacia el objetivo del 4 por ciento en 2025, se proyecta que la inflación general aumente al 5,7 por ciento a finales de 2026, impulsada por precios más altos de la energía. El desempeño fiscal continúa siendo sólido, con un déficit fiscal del 0,7 por ciento del PIB en 2025 que supera la meta del programa de un déficit del 1,5 por ciento del PIB, con un déficit del 1,0 por ciento del PIB como meta para 2026. La cobertura de reservas internacionales se ha fortalecido considerablemente desde 2024, y el desempeño del sistema de subastas de divisas ha mejorado, respaldado por entradas favorables de divisas en el contexto de elevados flujos de remesas y altos precios del café, junto con el endurecimiento previo de la política monetaria y la reanudación de la depreciación gradual del tipo de cambio.
Al concluir la deliberación del Consejo Ejecutivo, el Sr. Kenji Okamura, Subdirector General y Presidente Interino, hizo la siguiente declaración:
La economía hondureña ha demostrado resiliencia a pesar de la elevada incertidumbre externa. La continua aplicación de políticas fiscales prudentes, una combinación adecuada de políticas monetarias y cambiarias, y la reciente aceleración de la implementación de reformas estructurales evidencian el firme compromiso de las autoridades con el programa respaldado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las autoridades se centran en fortalecer la estabilidad macroeconómica y fomentar un crecimiento inclusivo y sostenible. Los riesgos externos, elevados y en constante evolución, relacionados con los precios mundiales de la energía y los fenómenos climáticos, exigen una continua agilidad en las políticas, planes de contingencia y colaboración con el FMI y los socios para el desarrollo.
Las autoridades mantienen su compromiso con la disciplina fiscal, incluso mediante sus esfuerzos por priorizar el gasto corriente, movilizar ingresos y mejorar la focalización de los subsidios energéticos. Los esfuerzos por reorganizar y optimizar la ejecución del gasto social siguen siendo fundamentales para proteger a los hogares vulnerables y fortalecer la red de protección social. Es esencial seguir avanzando en la mejora de la gobernanza fiscal y los marcos de gestión de las finanzas públicas, incluso mediante la liquidación de los fondos fiduciarios existentes, para sustentar políticas fiscales sólidas y mantener la sostenibilidad de la deuda.
En un contexto de incertidumbre externa, es importante estar preparados para ajustar las políticas monetarias y cambiarias según sea necesario para contener las presiones inflacionarias generales y salvaguardar la estabilidad externa. Los esfuerzos continuos de las autoridades para mejorar los mecanismos de asignación de divisas se verán respaldados por la aplicación constante de políticas monetarias y cambiarias apropiadas y coherentes, junto con los esfuerzos para fortalecer el marco institucional del banco central. El fortalecimiento de la supervisión del sector financiero también es importante.
Es fundamental revitalizar el impulso reformista en el sector energético para limitar los riesgos fiscales y apoyar el crecimiento económico a mediano plazo. Se necesitan esfuerzos renovados para reducir las pérdidas de electricidad y saldar las deudas pendientes, a fin de fortalecer la posición financiera de la empresa eléctrica estatal. Asimismo, es esencial mejorar la gobernanza y la eficiencia operativa para aumentar la sostenibilidad del sector y respaldar la inversión tan necesaria en el sector eléctrico.
Un compromiso firme para fortalecer la gobernanza y combatir la corrupción será esencial para fomentar la inversión privada y el crecimiento inclusivo. La aprobación e implementación de reformas clave al marco de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (ALD/CFT) siguen siendo vitales en este sentido. Además, la implementación de la agenda de gobernanza y lucha contra la corrupción será fundamental para mejorar la confianza de los inversionistas y respaldar un entorno favorable para la creación de empleo. L
