Crisis tras entrada masiva de migrantes marroquíes en enclave español
Las autoridades españolas estiman que entre 50.000 y 60.000 migrantes lograron cruzar al pequeño enclave norteafricano de Ceuta en un lapso de apenas 48 horas entre el jueves y el viernes.
Aunque cerca de 48.300 personas ya habían sido devueltas a Marruecos para la tarde del viernes, la magnitud de este cruce masivo provocó un revuelo inmediato en las cadenas de noticias y redes sociales, desatando una fuerte reacción política por parte de la extrema derecha europea que promete prolongarse en el tiempo.
La situación se tornó trágica tras la confirmación de Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma, quien informó sobre la muerte de unas tres decenas de personas en su intento por cruzar, calificando el escenario de «absolutamente insostenible» para un territorio de apenas 83.000 habitantes.
La crisis humanitaria y de seguridad se agrava minuto a minuto en las calles de la ciudad, donde el gobierno local admitió no tener capacidad ni operativos previstos para ofrecer refugio o alimentos a quienes aún permanecen allí, provocando que muchos migrantes acumulen casi dos días sin comer.
Este colapso institucional ha trasladado la tensión directamente a los ciudadanos; en la céntrica Plaza de los Reyes, grupos de jóvenes españoles con los rostros cubiertos increparon y persiguieron a los recién llegados al grito de “¡A Marruecos!” y “¡Viva España!”.
Estos incidentes, que estuvieron a punto de transformarse en enfrentamientos físicos directos, reflejan la creciente crispación social en un territorio desbordado por los acontecimientos.
