Rusia y EE.UU. buscan negociar un nuevo tratado nuclear
La expiración del Tratado de Reducción de Armamento Estratégico (START III) la pasada medianoche abrió un nuevo capítulo de incertidumbre en el control de armas nucleares. Rusia se mostró dispuesta a iniciar negociaciones con Estados Unidos para un acuerdo “nuevo, mejorado y modernizado”, mientras China se mantiene al margen y rechaza por el momento participar.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que Moscú y Washington reconocen la necesidad de comenzar pronto las conversaciones. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, descartó extender el acuerdo vigente y propuso negociar un tratado que contemple condiciones actualizadas y verificables.
Rusia advirtió sobre el “vacío nuclear” que deja la expiración del START III y reiteró su preferencia por el diálogo, aunque subrayó que cualquier desarrollo futuro dependerá de la disposición de Estados Unidos. Consultas previas entre ambos países en Abu Dabi exploraron la posibilidad de prolongar formalmente los límites del tratado, sin llegar a un acuerdo definitivo.
China, por su lado, defendió su decisión de no sumarse a las negociaciones. El embajador adjunto Jian Shen señaló que Pekín considera que su arsenal nuclear aún no alcanza el nivel de Estados Unidos o Rusia y que los principales poseedores deben liderar las reducciones verificables. Washington, sin embargo, acusa a China de haber acumulado “de manera masiva y deliberada” armas nucleares, proyectando superar las mil ojivas hacia 2030.
Europa se encuentra entre la presión de ambas potencias. Francia y el Reino Unido, miembros del Proceso P5, han llamado al diálogo y a mantener la estabilidad nuclear, aunque París responsabiliza a Rusia por suspender en 2023 su participación activa en el START, socavando los mecanismos internacionales de control de armas.
