Sube a 39 el número de muertos por la colisión de trenes de alta velocidad en España
La llegada de maquinaria pesada al punto de la colisión entre dos trenes de alta velocidad en Andalucía podría permitir este lunes la recuperación de más cuerpos, mientras España sigue asimilando una de las peores tragedias ferroviarias de su historia reciente. El balance provisional asciende ya a 39 fallecidos, según confirmó una portavoz del Ministerio del Interior.
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, explicó en la televisión regional que las grúas permitirán levantar los primeros vagones del tren Alvia, los más afectados por el impacto.
“Previsiblemente, cuando se levante podremos encontrar más personas fallecidas”, advirtió.
La catástrofe dejó además más de 120 heridos, de los cuales 48 permanecían hospitalizados al mediodía del lunes, 12 en cuidados intensivos, según los servicios de emergencia.
El choque se produjo a las 19:45 locales del domingo cerca de Adamuz, unos 200 km al norte de Málaga. Un tren del operador privado Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid con unas 300 personas a bordo, descarriló y fue impactado por un tren de Renfe que viajaba de Madrid a Huelva con 184 pasajeros.
Los primeros indicios apuntan a que los últimos vagones del Iryo se salieron de la vía y quedaron en el trayecto del otro convoy.
“El tren que circulaba de Madrid a Huelva ha impactado con uno o varios de esos coches que se habían cruzado”, explicó el ministro de Transporte, Óscar Puente, quien describió un golpe tan violento que los dos primeros vagones del Madrid–Huelva salieron despedidos.
“Parece una película de terror”, relató Lucas Meriako, pasajero del Iryo, a La Sexta.
“Se sintió un golpe muy fuerte por detrás y la sensación de que todo el tren se iba a caer”.
Imágenes aéreas de la Guardia Civil mostraron los trenes separados por cientos de metros: el de Renfe con vagones volcados y retorcidos, y el convoy rojo de Iryo con la mayoría de sus coches aún sobre las vías, salvo los dos últimos, tumbados.
Iryo informó que el tren fue fabricado en 2022 y que su última revisión se realizó el 15 de enero.
El ministro Puente calificó el accidente de “tremendamente extraño”, recordando que tanto el tren como la vía eran prácticamente nuevos. La infraestructura había sido renovada recientemente con una inversión de 700 millones de euros.
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, afirmó que el “fallo humano está prácticamente descartado” y habló de un accidente en “circunstancias extrañas”.
La Guardia Civil continúa con la identificación de víctimas y el trabajo de criminalística, mientras la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios lidera las pesquisas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su agenda para desplazarse al lugar del siniestro. La familia real visitará la zona el martes.
Líderes europeos como Emmanuel Macron y Friedrich Merz expresaron sus condolencias. El papa León XIV dijo estar “profundamente apenado”.
En la estación de Atocha, en Madrid, el tráfico hacia Andalucía permanece suspendido.
“No nos dan opciones, dicen que hasta el miércoles no hay trenes”, lamentó Mireia Jiménez, una pasajera malagueña.
España ya vivió una tragedia ferroviaria en 2013, cuando un descarrilamiento en Santiago de Compostela dejó 80 muertos.
