Xi advierte a Trump que un mal manejo de Taiwán podría llevar a un “conflicto”
El presidente chino, Xi Jinping, lanzó este jueves una de sus advertencias más directas a Estados Unidos al afirmar que una gestión equivocada del tema de Taiwán podría empujar a ambas potencias a un “conflicto”, durante la cumbre que mantuvo con el mandatario estadounidense Donald Trump en Pekín.
La reunión, celebrada en el Gran Salón del Pueblo y acompañada de una recepción con toda la pompa del protocolo chino, marcó el primer viaje de un presidente estadounidense al país en casi diez años.
Un encuentro cordial, pero con mensajes duros
Trump abrió el cara a cara con elogios hacia Xi, a quien calificó de “gran líder” y “amigo”, asegurando que ambos países tienen “un futuro fantástico juntos”. Pero Xi, menos efusivo, llevó la conversación directamente al punto más sensible de la relación bilateral.
“La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”, afirmó, según medios estatales. “Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto”.
La reunión se extendió por dos horas y quince minutos, en un contexto marcado por tensiones comerciales, tecnológicas y militares acumuladas desde 2025.
Washington evita el tema, pero confirma coincidencias sobre Ormuz
En un comunicado posterior, la Casa Blanca evitó referirse a Taiwán y destacó, en cambio, que ambos líderes coincidieron en la necesidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz, bloqueado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero.
“Las dos partes estuvieron de acuerdo en que el estrecho de Ormuz debe seguir abierto para favorecer la libre circulación de la energía”, señaló Washington.
El conflicto con Irán obligó a Trump a posponer su visita, inicialmente prevista para marzo. Antes de viajar, el mandatario había dicho que esperaba una “larga conversación” sobre el tema, aunque insistió en que no necesitaba “ayuda” de Pekín.
Banquete, gestos y mensajes cruzados
En el banquete oficial, Trump calificó las conversaciones como “extremadamente positivas y productivas” e invitó a Xi a visitar la Casa Blanca en septiembre.
Xi, más reservado, reiteró su llamado a la cooperación y aseguró que el desarrollo chino es compatible con el lema trumpista “Make America Great Again”.
Taiwán responde y advierte sobre el riesgo real
Tras las declaraciones de Xi, el gobierno de Taipéi acusó a China de ser “el único riesgo” para la estabilidad regional y recordó que Estados Unidos ha reafirmado su apoyo “claro y firme” a la isla.
Analistas consultados por AFP señalaron que el tono de Xi, aunque no inusual en la diplomacia china, sí es poco frecuente viniendo directamente del líder.
“Xi quiere dejarlo muy claro. Considera que Taiwán es el polvorín potencial entre las dos superpotencias”, explicó Adam Ni, editor del boletín China Neican.
Comercio, empresas y promesas de apertura
Trump también busca avances en agricultura, aviación y otros sectores, acompañado por una delegación de alto perfil que incluye a Jensen Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla).
Xi prometió a los ejecutivos estadounidenses que China “abrirá aún más sus puertas” y que las empresas de EE UU tendrán “perspectivas más prometedoras”.
