Ahdippe muestra preocupación por tendencia alcista del diésel en Honduras
El comportamiento del precio internacional del diésel genera preocupación en Honduras por el impacto que nuevos incrementos podrían tener sobre el transporte, la producción y el costo de los alimentos, señaló Saraí Silva, directora de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe).
Silva explicó que Honduras depende de la importación de combustibles, por lo que las variaciones internacionales terminan reflejándose en el mercado nacional y dejan un margen limitado para contener los incrementos.
La representante de Ahdippe reconoció los esfuerzos realizados mediante subsidios, pero consideró necesario prestar especial atención al diésel debido a su tendencia alcista y a su importancia para diferentes actividades económicas.
“Nos preocupa la tendencia de este producto”, expresó Silva.
Diésel puede presionar otros precios
El impacto de un aumento del diésel, explicó, no termina en las estaciones de servicio. Este combustible es utilizado ampliamente por el transporte de carga y diferentes actividades productivas, por lo que su encarecimiento puede elevar costos en otros sectores.
Entre los principales efectos mencionó el transporte y los alimentos, debido a los gastos necesarios para movilizar productos desde las zonas de producción hasta los mercados y establecimientos comerciales.
Silva atribuyó parte de la volatilidad internacional a las tensiones geopolíticas, así como a procesos de mantenimiento y adaptación de refinerías.
Consideró difícil anticipar cuánto tiempo se mantendrá este escenario debido a los constantes cambios en el mercado energético internacional.
Piden una política energética de largo plazo
Ante esta situación, Silva planteó que Honduras necesita avanzar hacia una política energética con medidas de corto, mediano y largo plazo, en lugar de concentrar las respuestas únicamente en las variaciones semanales de los combustibles.
Entre las alternativas mencionó cambios en la matriz energética y un mayor aprovechamiento de combustibles alternativos, como el GLP vehicular, que actualmente presenta un precio menor frente a otros carburantes.
También se refirió a la posibilidad de crear un fondo de compensación, que podría acumular recursos durante períodos de precios internacionales bajos para utilizarlos cuando ocurran incrementos importantes. Reconoció, sin embargo, que resulta más difícil constituirlo cuando los precios ya se encuentran elevados.
Silva agregó que también deben analizarse mecanismos para reducir el consumo, entre ellos el teletrabajo, horarios diferenciados y una mejor planificación del tránsito para disminuir el combustible desperdiciado durante los congestionamientos.
