Alcalde Juan Diego alerta sobre crisis hídrica si continúan las bajas lluvias


El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió este viernes que Tegucigalpa y Comayagüela podrían enfrentar una situación crítica en el suministro de agua potable durante los próximos meses si las lluvias no aumentan y las principales represas de la capital no logran recuperar sus niveles.

El edil explicó que el bajo régimen de precipitaciones registrado en las últimas semanas mantiene bajo presión al sistema de abastecimiento de la ciudad. Actualmente, la represa Los Laureles almacena alrededor del 40.5 % de su capacidad, mientras que La Concepción se encuentra en 37 %, cifras que continúan generando preocupación entre las autoridades municipales.

Zelaya señaló que, de mantenerse el comportamiento climático actual, la capital podría ingresar a una fase «supercrítica» hacia finales de agosto, escenario que se agravaría durante septiembre si no se presentan lluvias suficientes para alimentar los embalses.

Ante esta situación, hizo un llamado a la ciudadanía para adoptar medidas de ahorro del agua en los hogares, evitando desperdicios y promoviendo un consumo responsable. Entre las recomendaciones mencionó cerrar las llaves mientras se realizan actividades cotidianas y evitar el uso de mangueras para el lavado de vehículos o aceras.

El alcalde también reveló que cerca del 40 % del agua potable se pierde antes de llegar a los usuarios debido al deterioro y la antigüedad de la red de distribución. Para revertir esta problemática, informó que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) financiarán un proyecto valorado en aproximadamente 150 millones de dólares para modernizar la infraestructura del sistema.

Como parte de las medidas para enfrentar la escasez, la próxima semana comenzará la perforación de cuatro nuevos pozos, tras un acuerdo con las Juntas Administradoras de Agua. El objetivo es reforzar el abastecimiento mediante camiones cisterna en barrios y colonias ubicados en las zonas altas de la capital, donde históricamente se registran mayores dificultades para recibir el servicio.

En cuanto a las soluciones de largo plazo, Zelaya indicó que la construcción de la represa San José presenta un avance cercano al 48 % y estimó que la obra podría entrar en funcionamiento durante el primer trimestre de 2028, lo que permitiría incrementar la capacidad de almacenamiento de agua para el Distrito Central.

Los informes técnicos de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) muestran que Los Laureles logró recuperarse parcialmente durante junio tras alcanzar su nivel más bajo a mediados de ese mes. Sin embargo, La Concepción continuó perdiendo volumen de agua, lo que obligó a reducir su producción y la convierte en la principal preocupación para el abastecimiento de la capital.

Las proyecciones de la UMAPS indican que, si persiste la falta de lluvias, ambos embalses podrían alcanzar niveles críticos entre finales de agosto y principios de octubre. Aunque la fuente complementaria de El Picacho continúa operando, su capacidad de producción es limitada y no resulta suficiente para compensar una disminución importante en las reservas de las represas.

Las autoridades municipales insistieron en que el ahorro del agua será clave durante las próximas semanas mientras continúan las obras y estrategias para fortalecer el sistema de abastecimiento de la capital hondureña.


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