Casi dos millones de hondureños enfrentan inseguridad alimentaria crítica
Al menos 1,880,801 hondureños enfrentan niveles críticos de inseguridad alimentaria aguda en 2026, una situación agravada por el encarecimiento de los alimentos, los bajos ingresos familiares y las dificultades que enfrenta el sector agrícola, advirtió la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
La cifra representa el 18 % de la población analizada y corresponde a personas clasificadas en la Fase 3 o superior de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), según la actualización correspondiente al período de agosto a octubre de 2026.
La advertencia fue presentada por el Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional (OBSAN) de la UNAH, mediante un manifiesto divulgado en el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora este 16 de octubre.

El organismo universitario señaló que la crisis alimentaria está relacionada con factores económicos, sociales, productivos y climáticos que limitan el acceso de miles de familias a una alimentación suficiente y nutritiva.
CANASTA ALIMENTARIA AUMENTÓ CASI 50 %
Uno de los principales problemas identificados por el OBSAN es el incremento sostenido del precio de los alimentos.
Según el documento, el costo mensual de la canasta básica alimentaria urbana por persona pasó de 1,796.45 lempiras en 2019 a 2,683.60 lempiras en 2025, equivalente a un aumento del 49.4 %.
Esta situación, combinada con el desempleo, el subempleo y los bajos ingresos, ha reducido la capacidad de compra de los hogares más vulnerables.
La UNAH también advirtió sobre la dependencia económica de las remesas familiares, que en 2025 alcanzaron los 12,212 millones de dólares, equivalentes al 27 % del producto interno bruto (PIB), de acuerdo con las cifras citadas en el manifiesto.
Aunque estos recursos contribuyen al consumo de las familias, el observatorio considera que no sustituyen la necesidad de fortalecer las oportunidades productivas y laborales dentro del país.
EMPLEO TEMPORAL DOMINA EL SECTOR AGRÍCOLA
La situación del campo hondureño constituye otra de las principales preocupaciones de la universidad.
De acuerdo con datos preliminares del Censo Agropecuario Nacional 2024 citados por el OBSAN, el 97.5 % de los 879,612 empleos registrados durante el año agrícola 2023-2024 fue temporal.
Además, únicamente el 4.8 % de las explotaciones agropecuarias tuvo acceso a crédito formal, una limitación que dificulta las inversiones necesarias para mejorar la producción.
El observatorio también identificó problemas relacionados con el envejecimiento de los productores, la migración, la baja escolaridad y la escasa incorporación de jóvenes a las actividades agrícolas.
Estas condiciones podrían comprometer la continuidad de la producción nacional durante los próximos años.
CAMBIO CLIMÁTICO AGRAVA LA VULNERABILIDAD
La UNAH señaló que los eventos climáticos extremos representan una amenaza adicional para las familias que dependen de la agricultura.
Las sequías, inundaciones y otros fenómenos pueden afectar los cultivos, reducir los ingresos de los productores y dificultar el abastecimiento de alimentos.
El OBSAN también alertó sobre la coexistencia de distintas formas de malnutrición, debido a las dificultades para acceder a alimentos nutritivos y al consumo de productos con alto contenido de grasas, azúcares y calorías.
Frente a este panorama, la institución considera insuficiente limitar las respuestas gubernamentales a la atención de emergencias.
UNAH PIDE INVERSIÓN Y APOYO A PRODUCTORES
El observatorio universitario instó al Estado a implementar una estrategia de largo plazo para enfrentar las causas de la inseguridad alimentaria.
Entre sus principales propuestas se encuentran ampliar la inversión en protección social, mejorar los sistemas de información sobre nutrición y fortalecer la producción agrícola mediante acceso al crédito y tecnologías adaptadas al clima.
También recomendó impulsar sistemas de riego, reservas estratégicas de agua y granos básicos, seguros agropecuarios y cultivos resistentes a condiciones climáticas adversas.
La UNAH pidió dar prioridad al Corredor Seco y a otras zonas donde las familias enfrentan mayores dificultades para producir o adquirir alimentos.
Finalmente, el OBSAN advirtió que las limitaciones presupuestarias, la débil presencia institucional en los territorios y los problemas de coordinación dificultan la aplicación efectiva de las políticas públicas.
Por ello, insistió en que Honduras necesita acciones sostenidas que permitan mejorar los ingresos de las familias, fortalecer la producción nacional y reducir la cantidad de personas que enfrentan inseguridad alimentaria.
