Distrito Central entra en Alerta Roja por sequía ante caída de los embalses
El Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER) y la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) declararon formalmente Alerta Roja por Sequía en la capital, ante el prolongado déficit de lluvias y la reducción de las reservas de agua.
La medida responde al nivel Alto de Riesgo Hídrico que enfrenta el Distrito Central, mientras los dos principales embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela continúan acercándose al umbral considerado crítico.
De acuerdo con el reporte de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Los Laureles se encuentra al 28.25 % de su capacidad, con un volumen almacenado de 2.968 millones de metros cúbicos y una producción de 450 litros por segundo.
La Concepción también se acerca al nivel crítico
La situación de La Concepción es aún más cercana al límite crítico. El embalse registra 26.08 % de su capacidad, con 9.442 millones de metros cúbicos almacenados y una producción de 850 litros por segundo.
Ambos reservorios se aproximan al 25 % de capacidad, nivel catalogado como crítico dentro de los parámetros de riesgo hídrico utilizados por las autoridades.
La reducción de las reservas coincide con un fuerte déficit de precipitaciones registrado durante 2026.
Según los datos divulgados, el acumulado de lluvias alcanza 328.5 milímetros, frente al promedio histórico de 574.4 milímetros para el período de referencia 1991-2020, lo que representa una reducción de aproximadamente 42.8 %.
Agosto registró una fuerte caída de las lluvias
La diferencia fue especialmente pronunciada durante agosto, cuando se acumularon apenas 2.9 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico de 113 milímetros.
Los primeros días de septiembre tampoco han permitido una recuperación significativa, con un acumulado reportado de apenas 6.4 milímetros.
Según SIMGER y la AMDC, las condiciones actuales presentan niveles de escasez que superan registros observados durante otros años secos asociados con El Niño, entre ellos 1997, 2015 y 2023.
Además de reducir las reservas destinadas al consumo humano, la sequía puede disminuir los caudales de ríos y quebradas, elevar el riesgo de incendios forestales y generar estrés en los cultivos.
Las altas temperaturas también podrían aumentar la demanda de agua y energía eléctrica y elevar el riesgo de afectaciones a la salud relacionadas con el calor.
Ante este escenario, las autoridades municipales solicitaron a hogares y comercios reducir el consumo y evitar el desperdicio de agua, mientras continúa el monitoreo de los embalses y de las condiciones meteorológicas.
