ENEE reporta interés de bancos e inversionistas tras reforma energética


La reforma del sistema eléctrico hondureño comienza a ser presentada ante bancos y potenciales inversionistas internacionales, aun cuando la nueva legislación todavía no ha completado el proceso necesario para entrar en vigor.

El gerente general de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, quien integra la delegación hondureña que acompaña al presidente Nasry Asfura en Nueva York, aseguró que durante los últimos meses se ha registrado un fuerte interés de instituciones financieras en conocer las oportunidades que abriría el nuevo marco eléctrico.

“Hemos tenido un interés altísimo los últimos meses”, afirmó Peña Panting, quien señaló que la discusión de la reforma era observada tanto por actores de la economía hondureña como por la banca internacional.

Según el funcionario, la visita coincide con actividades relacionadas con la Climate Week de Nueva York y ha permitido reuniones con instituciones financieras y grupos interesados en el sector energético.

EL INTERÉS TODAVÍA DEBE CONVERTIRSE EN INVERSIÓN

Peña Panting mencionó acercamientos con Citibank, organismos multilaterales y posibles inversionistas. Sin embargo, hasta ahora no se han anunciado públicamente montos de inversión, proyectos adjudicados o compromisos financieros concretos derivados de esas conversaciones.

La diferencia es importante: el interés de bancos y empresas representa una primera señal para el Gobierno, pero el resultado económico dependerá de que esas conversaciones terminen en financiamiento o proyectos ejecutados.

La reforma aprobada por el Congreso modifica aspectos centrales del mercado eléctrico: reorganiza la ENEE en subsidiarias estatales de generación, transmisión y distribución y establece nuevas reglas para la contratación y compra de energía.

LA LEY TODAVÍA NO ESTÁ VIGENTE

Aunque Peña Panting relaciona el interés internacional con la reforma, la denominada Ley de Justicia Energética todavía no ha entrado en vigor.

El texto continúa bajo revisión jurídica y técnica en Casa de Gobierno antes de su eventual sanción presidencial y publicación en La Gaceta.

Uno de los puntos bajo análisis es precisamente el costo que tendría mantener congelada la tarifa eléctrica.

La legislación aprobada establece que, una vez vigente, el valor aplicado en el último recibo de los abonados no podrá incrementarse durante seis meses, período que el Congreso podría ampliar por otros seis.

Peña Panting reconoció que evitar trasladar eventuales aumentos de costos al consumidor representa una carga que deberá ser absorbida dentro del sistema, por lo que se analiza cómo financiar ese compromiso.

EL RETO SERÁ FINANCIAR LA TRANSFORMACIÓN

La expectativa oficial es que las nuevas reglas generen condiciones para atraer capital hacia generación, transmisión y distribución. Peña Panting sostuvo que ya comenzaron reuniones con organismos multilaterales, bancos y grupos de inversión.

Pero el siguiente paso permitirá medir el alcance real de esa expectativa: qué empresas deciden invertir, cuánto capital llega, a qué proyectos se destina y bajo qué condiciones.

La reforma fue aprobada con 78 votos y mantiene bajo propiedad estatal las nuevas subsidiarias y los principales activos de la ENEE.

En paralelo, el sistema eléctrico continúa enfrentando el desafío de garantizar suministro suficiente y financiar las medidas destinadas a evitar que mayores costos de generación terminen inmediatamente en la factura de los consumidores.


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