Gobierno prepara plan de emergencia ante sequía y proyecta inversión de L44 mil millones
El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, anunció que el Gobierno trabaja en un plan de respuesta para enfrentar varios meses de sequía que afectarán al país a partir de junio, cuando Honduras pase de la influencia de La Niña al fenómeno El Niño. La estrategia incluye reuniones de alto nivel encabezadas por la Presidencia de la República y una inversión estimada de 44 mil millones de lempiras destinada a fortalecer el sector agroalimentario.
Hércules detalló que el plan contempla la búsqueda de 14 mil millones de lempiras en financiamiento interno y hasta 30 mil millones en recursos internacionales, con el objetivo de garantizar semillas, asistencia técnica y apoyo directo a los productores.
“El Gobierno está tomando decisiones para asegurar insumos y financiamiento a los agricultores”, afirmó, al señalar que la prioridad es sostener la producción en un contexto climático adverso.
El funcionario recordó que el país enfrenta una obligación de 69 mil millones de lempiras que debe ser cancelada en 2026. Subrayó que la administración actual no recurrirá a endeudamiento adicional para cubrir ese compromiso.
Según explicó, se utilizarán recursos del Tesoro Nacional y parte de las reservas nacionales e internacionales para cumplir con esas obligaciones y estabilizar las finanzas públicas.
Mientras tanto, alcaldías del Corredor Seco han solicitado la perforación de pozos ante la falta de agua, una situación que se agrava con el aumento de las temperaturas y la disminución de lluvias.
Honduras se encuentra actualmente bajo los efectos de La Niña, fenómeno asociado al enfriamiento de las aguas del Pacífico y a temperaturas más frescas. Sin embargo, los modelos climáticos muestran un incremento sostenido de medio grado por encima del promedio, lo que anticipa el ingreso a El Niño en junio.
El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial, suele provocar altas temperaturas y periodos prolongados de sequía, condiciones que afectarán directamente la producción agrícola y el abastecimiento de agua en el país.
Con la transición climática en marcha, el Gobierno busca asegurar recursos y mecanismos de apoyo para mitigar los efectos de la sequía, proteger la producción de alimentos y evitar un impacto mayor en las comunidades rurales.
