Graves hermanitos quemados en cohetería: uno sería llevado a hospital de EE. UU.
Los hermanos Olvin y Helen Carranza, de 3 y 9 años respectivamente, continúan luchando por sus vidas bajo un pronóstico médico reservado, tras sufrir severas quemaduras durante la explosión de una fábrica artesanal de pólvora en San José, Copán.
Los menores reciben atención especializada en el Centro Hondureño para el Niño Quemado (Fundaniquem).
POSIBLE TRASLADO
Jenny Olivera, portavoz de Fundaniquem, confirmó que ambos niños ingresaron al quirófano inmediatamente después de arribar a la capital para ser sometidos a rigurosos procedimientos de limpieza quirúrgica.
Sin embargo, el panorama es especialmente complejo para el pequeño Olvin, de apenas 3 años. Debido a la gran extensión y profundidad de sus heridas, el cuerpo médico evalúa de forma urgente su traslado hacia un hospital especializado en Estados Unidos.
Esta derivación internacional queda sujeta a la evolución clínica del menor y a las gestiones de las autoridades correspondientes.
ORIGEN DE LA TRAGEDIA
El siniestro se registró el pasado lunes 5 de octubre en la aldea El Porvenir, cuando una vivienda utilizada para la elaboración de productos pirotécnicos estalló de forma repentina.
Informes preliminares indican que el detonante fue una fuga de gas LPG que hizo contacto con las chispas de unos trabajos de soldadura ejecutados en el mismo espacio.
El estallido dejó un saldo de cuatro miembros de una misma familia heridos, entre ellos dos adultos.
Vecinos del sector auxiliaron inicialmente a las víctimas trasladándolas al Hospital Regional de Occidente; no obstante, la gravedad de las lesiones de los infantes obligó a su inmediato traslado a Tegucigalpa.
