Honduras reactivará sistema balístico para esclarecer crímenes
** El 79,1% de muertes violentas se comete con armas de fuego en el país, según el Observatorio de la Violencia de la UNAH
** El Sistema IBIS fue introducido por primera vez entre 2014 y 2015, pero se descontinuó desde agosto de 2019
** La tecnología fue desarrollada en 1990, en Canadá, por la empresa Forensic Technology y está conectada a la red IBIN de la Interpol
** Seguridad firmó contrato por $2 millones con empresa canadiense para adquirir y renovar el Sistema Integrado de Identificación Balística
Por: Luis Alonso Grádiz M.
Tegucigalpa.- Honduras se apresta a reactivar el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), en desuso desde 2019, para fortalecer las investigaciones y la judicialización de los crímenes cometidos con armas de fuego.
Durante años una queja entre la población ha sido que muchas muertes violentas quedan en la impunidad, adoleciéndose de las herramientas idóneas para ejecutar pericias efectivas, algo que el Estado trata de revertir, incorporando procesos tecnológicos como el Sistema IBIS.
Datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), registran que pese a una leve disminución de 2.1 por ciento en comparación con el mismo periodo anterior, al primer semestre de 2026 se reportaban 1,236 homicidios en el país.

CRÍMENES CON ARMA DE FUEGO
La directora del OV-UNAH, Migdonia Ayestas, ha indicado que el 79.1 por ciento de los crímenes en Honduras se comete con armas de fuego. En las últimas décadas se han registrado 73,623 homicidios provocados con tales artefactos.
Ayestas alertaba que cuando se hace investigación y se analizan las escenas del crimen, se toman casquillos y armas que necesitan ser periciadas, pero cuando eso no ocurre porque la máquina de absorción está mala, no se pueden hacer los contrastes correspondientes.
“Lo que se hace es retardar la investigación porque en los juicios no se pueden probar los elementos que arguye el Ministerio Público (MP)”, señalaba Ayestas, en relación a los problemas que acarrea para los operadores de justicia la falta de medios probatorios de un crimen.

Entre las herramientas esenciales utilizadas en la criminalística y la balística forense para investigar crímenes cometidos con armas de fuego, figuran la prueba de Walker, la de absorción atómica y el Sistema IBIS.
WALKER, ABSORCIÓN Y EL IBIS
Expertos en criminalística explican que la prueba de Walker es un análisis de balística forense que sirve para determinar si un disparo de arma de fuego se hizo a corta o larga distancia. Se examinan los residuos de nitritos o pólvora en las prendas de ropa de la víctima o sospechoso.
En tanto, la prueba de Espectrometría de Absorción Atómica (AAS, siglas en inglés) es una técnica analítica diferente que mide de forma cuantitativa la presencia de metales como plomo, bario y antimonio (residuos del fulminante de una munición) en las manos o superficies de una persona para saber si estuvo en contacto con un disparo.
Los especialistas ilustran que el Sistema IBIS fue desarrollado en 1990, en Montreal, Canadá, por la empresa Forensic Technology, Inc. (FTI) y es una herramienta tecnológica forense usada que captura, almacena y compara digitalmente las marcas microscópicas únicas que dejan las armas de fuego en los proyectiles y casquillos.

CRONOLOGÍA Y DESARROLLO
Los registros históricos detallan que el proyecto surgió originalmente bajo el nombre técnico de Bulletproof, enfocado en capturar imágenes digitales de las estrías en los proyectiles para ayudar a los laboratorios forenses ante el aumento de delitos con armas de fuego.
Para 1993, la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de los Estados Unidos (ATF), adquirió e implementó oficialmente el Sistema IBIS para automatizar el rastreo balístico que antes se hacía de forma manual.

Durante los 90, compitió con Drugfire, un programa del Buró Federal de Investigaciones (FBI), pero con el paso del tiempo IBIS se convirtió en el estándar tecnológico principal en la Unión Americana, hasta expandirse a nivel mundial mediante la red IBIN de la Policía Internacional (Interpol), que tiene su sede en París, Francia.
¿CÓMO FUNCIONA?
Según las explicaciones técnicas, el Sistema IBIS funciona mediante la captura de imágenes, utilizando estaciones de adquisición óptica para fotografiar las estrías de las balas y las marcas de percusión o eyección en los casquillos.
Se trata de una especie de firma electrónica, ya que el sistema convierte esas marcas en una firma digital única para hacer una correlación rápida por cuanto un motor de búsqueda avanzado compara la evidencia con miles de registros en segundos para sugerir posibles coincidencias entre distintos hechos delictivos.
Entre los beneficios figura que el Sistema IBIS, permite vincular un arma de fuego usada en múltiples delitos aparentemente independientes. Además, se conecta a la Red de Interpol de Información sobre Balística para rastrear evidencias y el tráfico transnacional de armas.

Hacia una mayor eficiencia pericial, se destaca que el IBIS supera la capacidad de análisis manual humano para dar resultados oportunos en las investigaciones criminales.
COMBATIR IMPUNIDAD
Para los entes operadores de justicia, como el Poder Judicial, el Ministerio Público (MP), la Secretaría de Seguridad y la Policía Nacional, son de suma importancia todos los esfuerzos que sean necesarios en el combate de la impunidad delictiva, incluyendo las muertes violentas.
El nivel de impunidad en los crímenes y homicidios en Honduras se mantiene alto, rondando entre el 95 y el 96 por ciento de los casos que no reciben castigo o condena firme, según reportes de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) y el OV-UNAH, adscrito al Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS), de la Facultad de Ciencias Sociales.
Tales porcentajes se traducen en que menos de uno de cada diez homicidios perpetrados en el país logra culminar en una sentencia condenatoria firme para los responsables, muchas veces por la falta de medios probatorios en las investigaciones y los tribunales de justicia.

Al respecto, el abogado, experto en criminalística y catedrático universitario, Gonzalo Sánchez, quien participó en la creación de los departamentos de Inspecciones Oculares y Registro Balístico, de la ahora Dirección Policial de Investigaciones (DPI), en declaraciones a medios ha subrayado que la evidencia es fundamental en una investigación.
Para el exjefe de Balística y secretario ejecutivo de la entonces Dirección General de Investigación Criminal (DGIC), las pruebas científicas permiten sustentar los casos de manera sólida, porque las declaraciones por sí solas no tienen suficiente peso legal en los tribunales.
Sánchez estimó que «a estas fechas, a mi criterio, andan circulando más de un millón de armas ilegales en el país», en alusión al problema de la proliferación de armas fuera del control de las autoridades.
CLAMOR SOCIAL
La mejora de las pericias de investigación criminal, incluyendo la reactivación del Sistema IBIS, ha sido un clamor de diversas organizaciones de sociedad civil y autoridades forenses.
El Sistema IBIS fue instaurado oficialmente en Honduras entre 2014 y 2015, a un costo aproximado de 20 millones de lempiras y el apoyo del gobierno de Canadá, si bien la Policía Nacional y el MP ya manejaban registros previos parciales desde 2010 y 2013, respectivamente.
Como resultado, en sus primeros años de funcionamiento el Sistema permitió registrar miles de indicios y generar decenas de coincidencias balísticas para vincular armas de fuego a múltiples hechos criminales. Por ejemplo, el MP reportó alrededor de 230 coincidencias hacia mediados de 2015.

Sin embargo, según un manifiesto de la ASJ, junto a otras organizaciones, introducido al MP, el 15 de agosto de 2024, por el director de Seguridad y Justicia, abogado Nelson Castañeda, el IBIS enfrentó graves problemas de cobertura en Tegucigalpa y San Pedro Sula, habiendo quedado fuera de servicio entre 2019 y 2022.
EN DESUSO
La falta de pago de licencias y mantenimiento, con costos de renovación anuales que rondan los 104,000 dólares, provocó el desuso de la tecnología y eso ha obligado a los peritos forenses a recurrir a lentas metodologías manuales de cotejo.
El manifiesto presentado subrayó las preocupaciones sobre la inactividad del Sistema, señalando que es fundamental para la identificación eficaz de armas, casquillos y proyectiles usados en hechos criminales.
Entre otras recomendaciones, la ASJ sugirió la creación de una sala de especialistas en IBIS, así como el establecimiento de un protocolo para el ingreso inmediato de casquillos recogidos en escenas de crímenes, facilitando una rápida comparación y análisis mediante la herramienta tecnológica.
“La reactivación del Sistema IBIS es crucial para fortalecer la investigación criminal en el país, especialmente en lo que respecta al análisis balístico”, afirmó Castañeda, para remarcar que “esto permitirá no solo una mayor eficiencia en la resolución de casos, sino también un avance significativo en la justicia y la seguridad pública”.
En torno a la temática, fuentes del MP recordaron que anteriormente contaban con el apoyo de la ATF, que operaba con una oficina en El Salvador, pero fueron recortados y eliminados los recursos que se asignaban por parte de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
“La esperanza es que se retomen esos programas y se vuelvan a actualizar las bases de datos, así como las capacitaciones, y una serie de programas como apoyo logístico que facilitaba la Embajada de Estados Unidos al Ministerio Público”, confiaron.
En Honduras, la tenencia y portación de armas están reguladas por la Ley de Control de Armas, que establece una serie de requisitos. Su adquisición es mediante La Armería, del Instituto de Previsión Militar (IPM).
REACTIVARÁN EL SISTEMA
Con todo, buenas noticias llegaron para Honduras, el 8 de septiembre pasado, durante la celebración del XI aniversario de la DPI, que sustituyó a la entonces Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), el 1 de septiembre de 2015.

En el acto, el ministro de Seguridad, general (r) Gerzon Velásquez Aguilera, suscribió un contrato por dos millones de dólares con el representante de la empresa canadiense Forensic Technology, Ramón Sierra de la Garza, para la renovación del Sistema IBIS, con la presencia del presidente Nasry Asfura, como testigo de honor.
El mandatario reiteró el respaldo del gobierno al fortalecimiento de las capacidades de investigación criminal, al tiempo de anunciar la incorporación progresiva de tecnología, equipo y medidas de protección para los cuerpos de seguridad.
En su alocución, el gobernante remarcó la necesidad de mantener una coordinación permanente entre las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia para enfrentar a las estructuras criminales.
De este modo, el dignatario subrayó que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas (FF. AA.) contarán con mayores capacidades para enfrentar amenazas como el narcotráfico, crimen organizado, extorsión, secuestro y trata de personas.
De su lado, el ministro Velásquez Aguilera, resaltó que la renovación del IBIS permitirá recuperar y fortalecer capacidades de investigación científica que se habían debilitado debido a la falta de inversión.
El funcionario agregó que la modernización beneficiará a los laboratorios policiales y las instituciones del sistema de justicia y que utilizan evidencias científicas para sustentar las investigaciones. Se contempla que el Sistema IBIS entre en funciones en un lapso de dos o tres meses.
