Hondureño deportado por error a África clama ayuda a Cancillería para retornar a EE. UU.
Brayan Omar Sánchez llegó a Estados Unidos como menor de edad durante la década pasada, buscando escapar de la violencia en Juticalpa, Olancho, donde bandas criminales asesinaron a su padre y a otros familiares.
Tras solicitar asilo político, el gobierno estadounidense le otorgó una protección legal en 2014 que impedía su deportación debido al riesgo mortal que corría en su país de origen.
Captura y expulsión irregular
El pasado 13 de mayo, agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas lo detuvieron y lo enviaron a un centro de detención.
Sánchez denuncia que fue expulsado sin cumplir los requisitos legales y sin firmar ninguna autorización, siendo enviado inicialmente a México, donde sufrió robos y agresiones físicas.
Al intentar entregarse de nuevo en la frontera estadounidense para pedir auxilio, las autoridades ignoraron la orden de un juez federal que evaluaría su caso y lo subieron a un avión con rumbo a Senegal.
Calamidad en Senegal
Actualmente, el compatriota se encuentra atrapado en el continente africano junto a un grupo de ciudadanos cubanos, enfrentando condiciones de miseria extrema.
Sánchez relata que permanecen encerrados en un apartamento sin energía eléctrica, sin alimentos suficientes y sin agua potable desde el pasado domingo.
Además, denuncia que las autoridades aduaneras le confiscaron los únicos 20 dólares que portaba, por lo que carece de recursos para adquirir artículos de higiene personal, calificando la experiencia como una pesadilla traumática de la cual pide ser rescatado urgentemente por el gobierno de Honduras.
