Ministro: administración Asfura ordena Seguridad tras millonaria deuda heredada
La administración del presidente Nasry Asfura logró estabilizar, ordenar y generar resultados operativos en la Secretaría de Seguridad durante sus primeros 180 días de gestión, tras recibir una institución paralizada, endeudada y con sistemas informáticos colapsados.
El balance fue presentado por el titular de Seguridad, Gerzon Velásquez, durante una entrevista en el programa Agenda Nacional de Televisión Nacional de Honduras (TNH) Canal 8.
Velásquez reveló que una porción significativa del presupuesto de 2026 se consumió en saldar millonarios compromisos heredados del gobierno anterior, los cuales incluían sueldos atrasados, arrendamientos, suministro de combustible y aportes patronales en mora. Ante este escenario crítico, el ministro explicó que la prioridad inicial fue el reordenamiento institucional para rediseñar la estrategia de seguridad pública optimizando los recursos disponibles.
Bandas desarticuladas
La nueva política de seguridad redirigió el despliegue policial hacia los territorios con mayores índices delictivos. El funcionario puntualizó que aproximadamente 30 municipios concentran el 70 % de la violencia en el país, lo que motivó una focalización de las fuerzas del orden en esas zonas de alto impacto.
Como resultado de esta intervención territorial en los primeros seis meses, las autoridades desmantelaron 117 estructuras criminales y capturaron a casi cinco mil personas vinculadas a organizaciones delictivas. Asimismo, los operativos permitieron el decomiso y retiro de circulación de más de cuatro mil armas de fuego.
Curva de homicidios
En el área estadística, Velásquez reportó una tendencia a la baja en la criminalidad, destacando una reducción superior al 6 % en la curva de homicidios respecto al año previo, cifra que se traduce en unas 100 vidas salvadas. La meta fijada por el Poder Ejecutivo para el cierre de este año es recortar la tasa de homicidios en un mínimo de dos puntos.
Finalmente, el ministro resaltó la inyección de recursos en tecnología e investigación criminal. Entre los logros principales destaca la reactivación del Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), una herramienta científica esencial para la recolección de pruebas forenses y el fortalecimiento de los procesos penales en los tribunales.
