Nueva vaguada podría dejar hasta 60 milímetros de lluvia en Honduras a partir del jueves


Honduras experimentará este lunes 12 de octubre una disminución de las lluvias en las regiones occidental, sur y central, aunque las condiciones podrían cambiar a partir del jueves con la formación de una vaguada que dejaría acumulados de hasta 60 milímetros en algunas zonas del país.

El director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, explicó que la reducción del ingreso de humedad desde el océano Pacífico disminuirá la probabilidad de precipitaciones fuertes durante la jornada.

Esta pausa representa una oportunidad para que los suelos comiencen a drenar parte del agua acumulada después de varios días de lluvias que provocaron inundaciones, crecidas de ríos y afectaciones en diferentes comunidades.

Sin embargo, la disminución temporal de las precipitaciones no significa que haya desaparecido el riesgo de deslizamientos, especialmente en sectores donde los terrenos permanecen saturados.

NUEVA VAGUADA PODRÍA DEJAR HASTA 60 MILÍMETROS DE LLUVIA

Argeñal advirtió que a partir del jueves 15 de octubre se prevé la formación de una vaguada sobre el occidente hondureño.

Este fenómeno favorecería la convergencia de vientos y el ingreso de humedad procedente del Pacífico, creando condiciones para un nuevo incremento de las lluvias.

De acuerdo con las proyecciones de Cenaos, los acumulados podrían alcanzar hasta 60 milímetros en las zonas altas del occidente y algunos sectores de la región central.

Aunque esa cantidad de lluvia no necesariamente representa una emergencia en todos los lugares, puede convertirse en un factor de riesgo cuando cae sobre terrenos que ya contienen elevados niveles de humedad.

TRES DEPARTAMENTOS BAJO VIGILANCIA POR SUELOS SATURADOS

Entre las zonas que generan mayor preocupación se encuentran sectores de Santa Bárbara, Cortés y Lempira.

Según Argeñal, en estos departamentos se han identificado terrenos con niveles de humedad superiores al 70 %, condición que aumenta la preocupación por posibles movimientos de tierra.

Cuando los suelos permanecen saturados, disminuye su capacidad para absorber nuevas precipitaciones y pueden incrementarse las posibilidades de deslizamientos en laderas y zonas inestables.

Por esa razón, las autoridades mantienen vigilancia sobre las áreas vulnerables, especialmente aquellas donde las lluvias recientes han dejado acumulaciones importantes de agua.

El director de Cenaos insistió en que la población debe mantenerse atenta a los pronósticos y adoptar medidas preventivas ante cualquier señal de inestabilidad en los terrenos.

La reducción de las precipitaciones prevista para este lunes permitirá que parte del agua acumulada en los suelos comience a drenar.

Este proceso puede contribuir a disminuir gradualmente la saturación, aunque su efectividad dependerá de las características de cada terreno, la cantidad de agua retenida y las condiciones meteorológicas de los próximos días.


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