SAG instalará más de 500 sistemas de riego y rehabilitará infraestructura agrícola
Una inversión estimada de entre 350 y 400 millones de lempiras contempla el plan nacional de riego impulsado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), con el que se busca mejorar el acceso al agua, recuperar infraestructura agrícola abandonada y ampliar la producción en las regiones más afectadas por la sequía.
El programa proyecta beneficiar directamente a entre 800 y 900 productores durante 2026, además de habilitar aproximadamente 1,600 hectáreas para cultivos y generar nuevas oportunidades de empleo en las comunidades rurales.
El director de Riego y Drenaje de la SAG, Elías Nazar, explicó que una de las principales acciones será la instalación de más de 500 pequeños sistemas de riego por goteo, cada uno con capacidad para abastecer una hectárea.
Los equipos se encuentran en proceso de adquisición y su instalación está prevista para este año en comunidades que dispongan de fuentes de agua.
RECUPERARÁN SISTEMAS DE RIEGO QUE PERMANECEN INACTIVOS
El plan también contempla la perforación de pozos para beneficiar a unos 300 productores, tanto individuales como organizados en asociaciones agrícolas.
A estas intervenciones se suma la rehabilitación de sistemas que dejaron de funcionar debido a la falta de cintas de riego, válvulas y otros componentes.
Según Nazar, uno de los principales problemas que enfrenta el sector agrícola es la limitada capacidad del país para almacenar el agua de lluvia y aprovecharla durante los períodos secos.
Aunque Honduras registra importantes precipitaciones, una parte del recurso no puede utilizarse posteriormente por la escasez de reservorios y las deficiencias de la infraestructura existente.
Para reducir estas pérdidas, la SAG contempla revestir lagunas de almacenamiento y recuperar distritos de riego que presentan problemas operativos.
Estas obras podrían beneficiar a unos 2,500 productores adicionales, de acuerdo con las estimaciones oficiales.
VALLE DE JAMASTRÁN REGISTRA AVANCES EN OBRAS
Uno de los proyectos en ejecución se encuentra en el Valle de Jamastrán, departamento de El Paraíso, donde se trabaja en la recuperación de infraestructura que abastece una extensión aproximada de 2,000 manzanas.
Las autoridades reportan que los trabajos presentan un avance superior al 50 %.
Las intervenciones incluyen la instalación de cintas de riego, válvulas, filtros, bombas sumergibles y otros equipos necesarios para restablecer el funcionamiento de los sistemas.
Nazar detalló que la SAG dispone de equipos almacenados valorados en más de 100 millones de lempiras, los cuales están siendo distribuidos de acuerdo con las necesidades identificadas entre los productores.
Al incorporar la perforación de pozos y otras obras, los recursos involucrados superan los 200 millones de lempiras.
El programa también cuenta con el respaldo del Gobierno de Japón, que donó un equipo completo de perforación de pozos valorado en aproximadamente 50 millones de lempiras.
CORREDOR SECO TENDRÁ ATENCIÓN PRIORITARIA
La primera etapa del plan se concentrará en las regiones con mayores dificultades para garantizar el abastecimiento de agua durante la temporada seca.
Entre las zonas priorizadas figuran Valle, Choluteca, el sur de El Paraíso, el norte de Olancho y el sur de Francisco Morazán.
También se contemplan intervenciones en sectores del Valle de Comayagua, La Paz, Intibucá y Lempira.
Estas regiones enfrentan limitaciones para mantener sus cultivos cuando disminuyen las lluvias, situación que afecta la productividad y los ingresos de numerosas familias rurales.
PROYECTAN GENERACIÓN DE EMPLEO AGRÍCOLA
Además de aumentar la disponibilidad de agua, la SAG espera que la recuperación de tierras cultivables contribuya a dinamizar las economías locales.
De acuerdo con Nazar, cada hectárea cultivada mediante sistemas de riego puede generar entre dos y tres empleos, dependiendo del tipo de producción y las actividades agrícolas desarrolladas.
El funcionario señaló que contar con agua de manera más constante permitirá reducir la dependencia de las precipitaciones y mejorar las condiciones para producir durante los meses secos.
Sin embargo, el cumplimiento de las metas dependerá de la adquisición e instalación de los equipos, la disponibilidad de fuentes de agua y la ejecución de las obras programadas.
