Seguridad identifica al menos 140 estructuras criminales que operan en Honduras
El viceministro de Seguridad para Asuntos Policiales, Rommel Martínez, reconoció que maras y pandillas mantienen presencia territorial en determinadas comunidades de Honduras, donde ejercen violencia y generan situaciones de desplazamiento forzado.
Martínez abordó el tema después de que una decena de familias abandonara sus viviendas en la colonia Villa Nueva, en Tegucigalpa, tras recibir amenazas, un caso que calificó como de “una gravedad bastante intensa”.
“El desplazamiento forzado ocurre donde las pandillas tienen presencia territorial, eso no lo vamos a desconocer”, manifestó el funcionario durante su participación en el foro Frente a Frente.
Según Martínez, en estas zonas las estructuras criminales ejercen “una violencia sistemática” y aprovechan las limitaciones que enfrenta la Policía Nacional para mantener presencia permanente en todo el territorio.
Revisarán actuación policial en Villa Nueva
El viceministro reconoció además que la actuación de los agentes que acompañaron a las familias mientras abandonaban sus viviendas no fue la respuesta adecuada frente al problema.
“Lo estamos revisando y nos marca una reconfiguración operativa. A veces el policía ayuda, pero se olvida de su deber principal, que es prevenir o atacar el delito”, explicó.
Martínez sostuvo que este tipo de situaciones no debe repetirse y que la respuesta policial debe dirigirse también contra las estructuras responsables de generar el desplazamiento.
El funcionario señaló que una de las dificultades es el número de agentes disponibles y aseguró que Honduras cuenta con la Policía más pequeña de Centroamérica en relación con su población.
También mencionó las dificultades para judicializar los casos, especialmente cuando las víctimas temen declarar contra integrantes de estructuras criminales.
Identifican al menos 140 estructuras criminales
Martínez indicó que las autoridades tienen identificadas al menos 140 estructuras criminales relacionadas con diferentes actividades delictivas y aseguró que dentro de ese grupo existen organizaciones vinculadas con maras y pandillas.
El viceministro también se refirió al marco legal relacionado con la consideración de estos grupos como terroristas. Según explicó, aunque existe una reforma legal relacionada con sus integrantes, todavía estaría pendiente la declaratoria correspondiente sobre las organizaciones para aplicar las medidas contempladas.
“La Policía está lista. Si este paso se da de aquí a diciembre, yo podría detener y mantener en prisión no menos de mil integrantes de maras”, afirmó Martínez.
ACNUR muestra preocupación por desplazamiento
La representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Honduras, Kathryn Lo, calificó como preocupante lo sucedido en Villa Nueva y recordó que el desplazamiento provocado por la violencia no es un fenómeno nuevo en el país.
Lo señaló que estas situaciones forman parte de una realidad que afecta diariamente a familias hondureñas.
Según datos citados por la representante de ACNUR, más de 423 mil personas han experimentado desplazamiento en Honduras, de las cuales el 55 % son mujeres y el 21 % menores de 18 años.
El caso de Villa Nueva ha vuelto a colocar bajo atención el impacto que tienen las amenazas y la presencia de estructuras criminales sobre familias que terminan abandonando sus viviendas para proteger sus vidas.
