Amazon mueve ficha en la carrera espacial y acuerda la compra de Globalstar
El gigante tecnológico Amazon anunció este martes un acuerdo para adquirir al operador estadounidense de satélites Globalstar, una operación estratégica con la que busca fortalecer su presencia en el mercado de conectividad espacial y reforzar su posición frente a Starlink, la red satelital de SpaceX, propiedad de Elon Musk.
Según informaron ambas compañías en un comunicado, Amazon presentó una oferta de hasta 90 dólares por acción, la cual podrá pagarse en efectivo o mediante el intercambio de acciones propias. Con esta propuesta, la transacción valora a Globalstar en aproximadamente 11.600 millones de dólares.
Las empresas confirmaron que el entendimiento alcanzado constituye un acuerdo definitivo de fusión, mediante el cual Amazon asumirá el control total del operador satelital, integrando tanto su infraestructura espacial como los derechos sobre el uso de frecuencias radioeléctricas.
Con la adquisición, Amazon busca acelerar el desarrollo de su negocio de conectividad desde el espacio, incorporando de forma directa los satélites y activos técnicos de Globalstar, un movimiento clave para competir en un sector que vive una expansión acelerada.
Al igual que su principal competidor, Starlink, Amazon incursionó en el mercado de las telecomunicaciones por satélite para ofrecer servicios de telefonía, mensajería e internet a usuarios ubicados en regiones remotas o con escasa cobertura de redes tradicionales.
La compañía fundada por Jeff Bezos inició el lanzamiento de satélites experimentales en octubre de 2023, como parte de su proyecto de constelación en órbita baja. No obstante, el despliegue ha avanzado más lento de lo previsto: hasta ahora, Amazon mantiene cerca de 200 satélites operativos, lejos todavía de su meta de 3.200 unidades.
El servicio de conectividad, conocido como Amazon LEO, aún no ha sido lanzado de forma masiva y la empresa no ha comunicado una fecha oficial para su entrada en funcionamiento comercial a gran escala.
En contraste, Starlink continúa ampliando su ventaja en el sector. En marzo, la red de SpaceX superó los 10.000 satélites en órbita y reportó una base de más de nueve millones de clientes a nivel mundial, consolidándose como el actor dominante del mercado.
Con esta compra, Amazon busca acortar distancias en una competencia que se perfila como clave para el futuro de las telecomunicaciones globales y el acceso a internet en zonas desatendidas.
