Uruguay alcanza 98% de energía con fuentes renovables
Uruguay reafirmó su liderazgo ambiental al cerrar el año 2025 con un 98% de su generación eléctrica originada en fuentes limpias.
Así lo demostró el Balance Energético Nacional (BEN) publicado por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM). Este reporte, diseñado por la Dirección Nacional de Energía, ratifica la madurez de una estrategia sostenible sostenida a lo largo de las últimas décadas.
Sin embargo, el informe también detecta un punto de inflexión. Aunque la producción eléctrica sigue siendo estructuralmente limpia, el perfil de consumo experimenta una mutación acelerada por la expansión de la movilidad eléctrica.
Además, la demanda de energía se expandió por encima del ritmo macroeconómico: el consumo final de energía trepó un 2,5%, superando el avance del 1,8 % registrado en la economía nacional durante el mismo periodo.
Industria y biomasa
Las fábricas y complejos fabriles se mantienen firmes como el motor de mayor demanda energética en el país. ElBEN 2025 detalla que el sector industrial absorbe el 52% del consumo final de energía, escoltado por el sector transporte con un 24% y el ámbito residencial con un 15%; un esquema que no ha sufrido variaciones significativas desde el año 2008.
En el desglose de los recursos consumidos, los excedentes de biomasa repitieron su posición como el principal dinamizador del país al representar el 37% del total, calcando el comportamiento del año previo.
Por su parte, los derivados del petróleo aportaron el 33%, mientras que el gas natural se ubicó en el 1%. En términos globales, los combustibles fósiles representaron el 34% del consumo final.
Al analizar la matriz de energía primaria, la biomasa también se posicionó a la vanguardia del suministro con una cuota del 42%. El resto de la estructura se completó con derivados del petróleo (33%), energía hidroeléctrica (8%), leña (8 %) y generación eólica (6%).
Movilidad eléctrica
El hito más disruptivo del Balance Energético Nacional 2025 se localiza en el sector del transporte electrificado. Por primera vez en la historia del país, la demanda eléctrica de este ecosistema superó los requerimientos sumados de los ramos textil y del cuero.
Sumado a esto, este consumo ya equivale al 70% de la electricidad que demanda la industria cementera uruguaya.
Arianna Spinelli, directora nacional de Energía, destacó que estos indicadores comprueban que el transporte eléctrico dejó de ser una tendencia minoritaria para consolidarse como un vector clave de la demanda energética en el territorio nacional.
Esta transición se refleja de forma directa en las calles. El parque de vehículos livianos reportó una expansión del 5% durante 2025.
Lo interesante es que tres puntos porcentuales de ese incremento correspondieron a modelos híbridos y eléctricos puros, superando los dos puntos porcentuales que aportaron los motores de combustión interna tradicionales.
A pesar de este despegue tecnológico, romper la inercia fósil en el transporte sigue siendo el gran desafío pendiente.
El informe concluye con una advertencia ambiental de peso: el transporte continúa siendo el responsable directo del 63 % de las emisiones de CO₂ vinculadas al uso de energía en Uruguay, frente a un menor 17 % generado por la actividad industrial.
