Reforma eléctrica separará a la ENEE en cuatro sociedades
El ministro de Energía, Eduardo Oviedo, explicó este lunes que el proyecto de reforma al sistema eléctrico contempla la división de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en varias sociedades anónimas, como parte de un proceso orientado a modernizar la estatal, sanear sus finanzas y abrir espacio a nuevas inversiones.
Oviedo recordó que la separación de la ENEE ya estaba prevista en la Ley General de la Industria Eléctrica de 2014, pero nunca se implementó. En 2022, dijo, la política energética cambió hacia un modelo de monopolio estatal, lo que frenó la transformación. El nuevo proyecto busca retomar el esquema original y avanzar hacia un mercado más competitivo.
El ministro afirmó que la reforma pretende crear condiciones para que empresas internacionales y gobiernos cooperantes puedan invertir con seguridad jurídica.
“Para que las inversiones puedan venir al país, se necesitan reglas claras y un sector donde se pueda competir en libertad de condiciones”, señaló.
Oviedo insistió en que la ENEE, en su estructura actual, no tiene capacidad financiera ni operativa para enfrentar las necesidades energéticas de la próxima década.
Se requieren más de 6 mil millones de dólares en inversiones
El funcionario detalló que Honduras necesitará alrededor de 6 mil millones de dólares en los próximos diez años para ampliar la generación, reforzar líneas de transmisión y modernizar la red de distribución.
El crecimiento poblacional, la expansión urbana y el aumento de la demanda comercial e industrial están presionando al sistema, que requiere nuevas capacidades para evitar apagones y mejorar la calidad del servicio.
El proyecto plantea dividir la estatal en:
- Generación S.A.
- Transmisión S.A.
- Distribución S.A.
- Una empresa matriz o holding que coordinará a las demás.
Oviedo aseguró que la ley contempla respetar los derechos laborales y reubicar al personal según sus capacidades.
También destacó que será necesario crear nuevos cuerpos directivos y gerencias generales para cada empresa, lo que —según dijo— permitirá mejorar la eficiencia administrativa.
“La ENEE es demasiado grande para que una sola persona dirija todas sus operaciones”, afirmó, aludiendo a su experiencia reciente como gerente interino.
