EEUU señala a Cuba de décadas de espionaje
Washington, Estados Unidos. El Gobierno de Estados Unidos elevó este lunes el tono de sus críticas hacia Cuba al divulgar un informe en el que acusa a La Habana de desarrollar durante décadas actividades de espionaje, infiltración y apoyo a movimientos considerados subversivos dentro del territorio estadounidense.
El documento, elaborado por el Departamento de Estado, sostiene que las autoridades cubanas habrían mantenido una estrategia prolongada para obtener información sensible, influir en organizaciones estadounidenses y establecer redes de apoyo político e ideológico. Asimismo, señala que estas acciones se remontan a los primeros años posteriores al triunfo de la Revolución Cubana.
Según Washington, las operaciones atribuidas al gobierno cubano incluyeron labores de inteligencia, reclutamiento de simpatizantes y respaldo a organizaciones de izquierda, además de intentos por ampliar su influencia en distintos espacios políticos y sociales de Estados Unidos.
Cuba rechaza las acusaciones
La respuesta de La Habana no tardó en llegar. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó el informe como una «falacia» y aseguró que forma parte de una estrategia de Washington para justificar el endurecimiento de su política hacia la isla.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el canciller sostuvo que las acusaciones buscan respaldar la continuidad de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y alimentar un discurso de confrontación contra el gobierno cubano.
Rodríguez también afirmó que el documento pretende generar apoyo interno para mantener las medidas de presión económica y reforzar la postura de la administración estadounidense frente a Cuba.
Nuevo capítulo de una relación marcada por la confrontación
La publicación del informe ocurre en un momento de creciente tensión bilateral. La administración del presidente Donald Trump ha reiterado su intención de incrementar la presión sobre el gobierno cubano, al considerar insuficientes las reformas económicas implementadas recientemente en la isla.
Las relaciones entre ambos países permanecen marcadas por décadas de enfrentamientos políticos y diplomáticos desde el triunfo de la Revolución de 1959. Durante ese período, Estados Unidos impuso un embargo económico que continúa vigente, mientras Cuba ha denunciado reiteradamente que las sanciones afectan gravemente su economía y las condiciones de vida de la población.
Aunque el informe no anuncia nuevas sanciones, sí recopila una serie de acusaciones sobre presuntas actividades de inteligencia y organizaciones que, según Washington, habrían mantenido vínculos con La Habana durante varios años.
La divulgación del documento añade un nuevo episodio a la compleja relación entre ambos países, en un contexto de crecientes diferencias sobre seguridad, política exterior y derechos humanos.
