Banca explica cómo la TPM al 6 % puede llegar a los créditos


El aumento de la Tasa de Política Monetaria al 6 % abre una interrogante para miles de hondureños con préstamos o que planean solicitar financiamiento: cuánto del ajuste realizado por el Banco Central terminará trasladándose a las tasas cobradas por los bancos.

La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias respaldó el incremento de 25 puntos básicos y sostuvo que comprende la decisión adoptada por el BCH ante el comportamiento de la inflación.

Javier Atala, presidente de la AHIBA, señaló, sin embargo, que no existe una relación automática que obligue a los bancos a aumentar sus tasas en los mismos 0.25 puntos porcentuales.

“Las tasas bancarias no necesariamente aumentarán en la misma proporción, ya que cada institución las ajusta de manera gradual según sus condiciones de fondeo, liquidez y mercado”, explicó Atala.

EL CRÉDITO PODRÍA ENCARECERSE GRADUALMENTE

La TPM funciona como una señal de referencia para las condiciones monetarias de la economía, pero no es la tasa que directamente paga una persona por un préstamo de vivienda, vehículo, tarjeta o crédito empresarial.

El economista Ismael Zepeda considera que el ajuste sí puede generar cierto encarecimiento del dinero porque precisamente una de las finalidades de una política monetaria más restrictiva es moderar las presiones sobre los precios.

“Sí va a encarecer ligeramente el costo del dinero, porque eso es lo que busca en realidad el incremento”, manifestó.

El efecto, sin embargo, puede variar entre bancos.

Cada institución deberá considerar su disponibilidad de recursos, captación de depósitos, liquidez, costos de fondeo y condiciones del mercado antes de modificar sus tasas.

NO TODOS LOS PRÉSTAMOS SENTIRÁN EL EFECTO IGUAL

Para los usuarios es importante distinguir entre un aumento de la TPM y un aumento de la cuota de un préstamo.

El primero no implica necesariamente que la mensualidad de todos los créditos existentes cambiará inmediatamente.

El impacto dependerá, entre otros elementos, de las condiciones establecidas en cada contrato y de si la tasa del financiamiento puede ser revisada.

Los nuevos créditos también podrían comenzar a reflejar gradualmente condiciones diferentes si los bancos enfrentan mayores costos de financiamiento.

Por eso, el comportamiento de las tasas activas durante los próximos meses será uno de los principales indicadores para medir cuánto de la decisión del BCH termina llegando realmente al bolsillo.

AHORRANTES TAMBIÉN PUEDEN SENTIR EL CAMBIO

El efecto no necesariamente ocurre únicamente del lado de los préstamos.

Si las instituciones necesitan captar más recursos, las tasas ofrecidas por depósitos y otros instrumentos de ahorro también pueden ajustarse, haciendo más atractiva la remuneración para determinados ahorrantes.

Tampoco en este caso existe un aumento automático de 0.25 puntos.

INFLACIÓN, LA RAZÓN DEL AJUSTE

El BCH justificó su decisión por el repunte de la inflación, que pasó de 4.2 % en enero a 6.2 % en agosto, superando el rango de referencia de 4 % ± 1 punto porcentual.

La autoridad monetaria también observa riesgos derivados de los precios de los combustibles y alimentos.

El desafío estará en contener esas presiones sin provocar un encarecimiento excesivo del financiamiento para hogares y empresas.

Para los usuarios, por tanto, el efecto de la TPM al 6 % no debería buscarse en un cambio inmediato de todas las cuotas bancarias, sino en la evolución gradual de las tasas de préstamos y ahorros durante los próximos meses.


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