EE. UU. e Irán reactivan su conflicto con misiles, bombardeos y drones
La breve pausa entre Estados Unidos e Irán terminó con una nueva secuencia de ataques que involucró misiles balísticos, bombardeos en territorio iraquí, drones dirigidos contra instalaciones petroleras saudíes y amenazas sobre la navegación en el mar Rojo.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que fuerzas de la Guardia Revolucionaria iraní lanzaron múltiples misiles contra posiciones estadounidenses en Medio Oriente.
Según el organismo militar estadounidense, todos fueron interceptados y sus tropas permanecían en alerta máxima, pero horas después, aviones de combate estadounidenses y saudíes bombardearon instalaciones logísticas y depósitos de armas utilizados presuntamente por milicias vinculadas con Irán en el este de Irak.
Washington presentó la operación como respuesta a más de 30 ataques con drones registrados durante las últimas 72 horas, y la cadena de represalias reactivó el conflicto cuando mediadores intentaban llevar nuevamente a ambas partes a una negociación.
El conflicto
De acuerdo con el Pentágono, el lanzamiento de misiles iraníes ocurrió antes de los ataques conjuntos contra las milicias en Irak y ambos episodios no formaron parte de una misma operación coordinada.
CENTCOM aseguró que los ataques contra territorio iraquí estuvieron dirigidos a instalaciones utilizadas por grupos armados que habrían recibido instrucciones de la Guardia Revolucionaria de Irán para atacar posiciones estadounidenses e infraestructura energética saudí.
El Gobierno de Arabia Saudí confirmó su participación y sostuvo que actuó en defensa propia, pero Riad había denunciado por segundo día consecutivo el lanzamiento de drones desde Irak contra instalaciones petroleras de su región oriental.
Rutas en riesgo
El peligro económico por esta ofensiva no se limita a los objetivos militares, el estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y normalmente concentra alrededor de 20% del petróleo comercializado en el mundo.
Los ataques y restricciones sobre esta ruta ya han afectado la navegación y elevado la tensión en los mercados energéticos. Al mismo tiempo, los hutíes afirmaron haber atacado al petrolero saudí NCC Ghazal y anunciaron un bloqueo contra embarcaciones del reino en el mar Rojo.
Ahora esa ofensiva coloca bajo amenaza al estrecho de Bab el-Mandeb, paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y permite el tránsito hacia el canal de Suez.
Un petrolero reportó explosiones en la zona, aunque su tripulación y la embarcación permanecieron a salvo.
El escenario más delicado sería una disrupción simultánea en Ormuz y Bab el-Mandeb, ya que esto obligaría a desviar embarcaciones, elevaría los seguros marítimos y aumentaría los costos de transportar petróleo, combustibles y mercancías entre Asia, Europa y América.
