El infierno de polvo que calcinó a los dinosaurios en horas
El fin de la era de los dinosaurios ocurrió de forma fulminante. El choque de un asteroide hace 66 millones de años desató el caos desde el primer día, aunque la ciencia debate el orden de las catástrofes posteriores.
Una corriente científica defiende que el impacto detonó incendios forestales masivos y megatsunamis inmediatos. Otra teoría sostiene que el polvo bloqueó el sol y causó un invierno global de larga duración. Sin embargo, una nueva investigación revela que el polvo fino suspendido actuó como un horno, atrapando el calor y quemando vivos a los dinosaurios en la superficie.
Impacto en Yucatán
La colisión en la península de Yucatán desintegró el asteroide de 12 kilómetros de diámetro y volatilizó el entorno. El estudio, publicado en Journal of Geophysical Research: Biogeosciences, calcula que se evaporaron más de 1.000 kilómetros cúbicos de materia, incluyendo suelo, rocas, plantas y animales.
Brandon Johnson, especialista de la Universidad de Purdue y autor principal, explica que una fracción del vapor de roca y las esférulas escapó al espacio. No obstante, la gran mayoría de estos componentes ascendió miles de kilómetros antes de caer de regreso debido a la gravedad y la resistencia del aire.
Nube de polvo
El residuo del asteroide no se compactó en esférulas, sino que formó una capa densa de polvo fino que cubrió la Tierra. Esta densa capa retuvo la energía cinética del impacto, convirtiéndola en un calor extremo que no pudo disiparse hacia el espacio.
El polvo funcionó como un escudo térmico que rebotó la radiación directamente hacia el suelo. Los científicos determinaron que el nivel de radiación térmica superó en 17 veces la dosis letal para un humano. Johnson concluye que este calor sofocante, y no la onda expansiva local, fue el verdadero causante de la extinción masiva.
