El Niño agravará la inseguridad alimentaria en Centroamérica durante 2027, advierte PMA
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas advirtió el miércoles que el fortalecimiento del fenómeno climático de El Niño podría agravar significativamente la inseguridad alimentaria en Centroamérica y otras regiones vulnerables del mundo hasta finales de 2027.
Según un análisis del organismo, El Niño alcanzará su mayor intensidad entre septiembre y diciembre de 2026, aunque sus efectos podrían prolongarse durante todo 2027 debido al impacto que tendrá sobre los ciclos de siembra y cosecha.
“El Niño es una amenaza enorme para la seguridad alimentaria de millones de personas que ya son vulnerables”, afirmó Carl Skau, director ejecutivo interino del PMA.
“Cuanto antes ayudemos a las familias a prepararse para estos impactos climáticos, mayor será nuestra capacidad para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia. Las inundaciones severas y las sequías pueden llevar rápidamente a las comunidades de una situación de resistencia a una crisis”, subrayó.
El informe proyecta que al menos 49 millones de personas adicionales podrían caer en una situación de inseguridad alimentaria aguda antes de finalizar 2027. De concretarse este escenario, el número de personas con dificultades para cubrir sus necesidades básicas de alimentación aumentaría de aproximadamente 225 millones a 274 millones en 45 países analizados, un incremento cercano al 22 %.
La región de América Latina y el Caribe sería una de las más afectadas, con más de 16 millones de personas adicionales en inseguridad alimentaria. Dentro de esta región, Centroamérica registraría el mayor incremento proporcional, con un aumento estimado del 83.1 % respecto a los niveles actuales.
El PMA explicó que los países que ya enfrentan pobreza, conflictos, inestabilidad económica y fenómenos climáticos extremos serán los más golpeados por El Niño. Entre las principales amenazas figuran las sequías prolongadas, inundaciones y temperaturas extremas que comprometen la producción agrícola y los medios de vida de millones de familias.
Como parte de las acciones preventivas, desde mayo el organismo activó planes de respuesta anticipada en Sudán del Sur, Chad, Mauritania, Uganda, Guatemala y El Salvador. Estas intervenciones han movilizado más de $14 millones para asistir a unas 500,000 personas mediante seguros contra desastres, créditos, pagos digitales y otras herramientas de preparación.
El PMA destacó que la inversión temprana resulta clave para reducir el impacto de los desastres. Según la experiencia de anteriores eventos de El Niño, por cada $1 invertido en programas de prevención se pueden ahorrar entre $3 y $7 en pérdidas económicas y costos de respuesta humanitaria.
Finalmente, el organismo reiteró, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el llamado a la comunidad internacional para incrementar el apoyo financiero destinado a proteger la seguridad alimentaria y los medios de vida de las poblaciones más vulnerables antes de que la emergencia se agrave.
