Honduras entra a septiembre esperando lluvias que den un respiro frente a la sequía
Honduras inicia septiembre con la expectativa puesta en el regreso de las lluvias, después de varios meses de sequía que han reducido las reservas de agua, provocado pérdidas agrícolas y ganaderas y obligado a intensificar los racionamientos en diferentes zonas del país.
Los efectos asociados al fenómeno de El Niño han dejado altas temperaturas y prolongados períodos sin precipitaciones. Actualmente, 103 municipios permanecen en Alerta Roja, con comunidades donde se reportan problemas de abastecimiento de agua, pérdida de cultivos, muerte de ganado y mayores riesgos para la seguridad alimentaria.
Los pronósticos apuntan a una mejoría de las precipitaciones durante septiembre. Sin embargo, especialistas advierten que todavía existe incertidumbre sobre cuánto lloverá, con qué intensidad y si las precipitaciones serán suficientes para recuperar las fuentes de agua.
Lluvias podrían aumentar después del 5 de septiembre
El jefe del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, prevé que las lluvias comiencen a intensificarse después del 5 de septiembre, incluyendo municipios actualmente afectados por la sequía.
Argeñal recordó que una situación similar ocurrió durante la sequía de 2015, cuando las condiciones comenzaron a mejorar después del 9 de septiembre. No obstante, aclaró que el impacto actual puede ser diferente, entre otros factores, por el crecimiento de la población.
También advirtió que, si las condiciones relacionadas con El Niño persisten, Honduras deberá prepararse para nuevos períodos de escasez de agua.
Represas de la capital siguen bajo presión
Una de las mayores preocupaciones está en el Distrito Central, donde La Concepción y Los Laureles mantienen bajos niveles de almacenamiento.
Óscar Salgado, jefe del embalse de La Concepción, situó la capacidad de esa represa alrededor del 27 %, aunque señaló que el nivel se mantiene por encima del registrado durante la crisis de 2019.
En el río Guacerique, una de las principales fuentes que alimentan Los Laureles, el reducido caudal evidencia los efectos de la falta de precipitaciones.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, Julio Quiñónez, considera que las lluvias de septiembre podrían no ser suficientes para recuperar completamente ambos embalses.
Mientras tanto, UMAPS continúa habilitando pozos como alternativa para enfrentar la emergencia y las autoridades municipales han pedido a los distribuidores privados evitar incrementos excesivos en el precio del agua.
Morolica reporta pérdida de ganado y familias afectadas
La sequía también mantiene una situación complicada en Morolica, Choluteca, donde unas 1,200 familias han resultado afectadas, según el alcalde José Presentación Barahona.
El edil señaló que las escasas lluvias registradas desde mayo no han sido suficientes para recuperar los cultivos ni las fuentes de agua. Además, reportó la muerte de 76 reses debido a la falta de agua y pasto.
Aunque las comunidades mantienen la esperanza de que septiembre traiga las precipitaciones necesarias, las autoridades locales señalan que los efectos acumulados de la sequía requieren asistencia inmediata.
El regreso de las lluvias será determinante para establecer si Honduras comienza a recuperarse de la actual crisis hídrica o si los problemas de abastecimiento, producción agrícola y disponibilidad de alimentos se prolongarán durante los próximos meses.
